Este jueves los trabajadores del centro se han encontrado sin uno de los particulares sillones naranjas con los cuales cuenta el equipamiento. Lejos de encontrarse en una sala del centro como es habitual, la sorpresa de los bibliotecarios ha llegado al ver que el sillón que faltaba estaba instalado en una terraza del edificio de enfrente. Los sillones se encontraban en la terraza de la biblioteca el día anterior, lugar al cual accedió este vecino para sustraerlo y añadirlo al mobiliario de su vivienda. Virginia, la bibliotecaria que ha comunicado el robo en su perfil de Twitter, también ha mostrado la nota que han dejado a la persona que ha cometido este robo. En ella, han reclamado al residente que devuelva el sillón al equipamiento municipal barcelonés.
