Tras casi mil días de cierre por obras y remodelación, el Spotify Camp Nou ha vuelto a acoger partidos con público, un hecho que muchos consideran histórico para el fútbol catalán y para la economía local. El estadio ya recibe espectadores con capacidad parcial mientras se completan las fases finales de la transformación.
Para bares, restaurantes y pequeños negocios de los alrededores, la vuelta del fútbol representa una oportunidad económica después de un largo período de dificultades. “Tenemos más clientes y ambiente los días de partido, y eso ayuda mucho al barrio”, dice Carles Marí, propietario de un bar próximo a las paradas de entrada.
Vecinos entre la alegría y la queja
Pero no todo el mundo comparte la misma visión entusiasta. Diversos vecinos de Les Corts han expresado preocupaciones y malestar por los impactos de los partidos en su día a día: “La noche del partido se siente toda la vibración hasta dentro de mi casa”, dice Rosa, vecina de un edificio a medio minuto a pie del estadio: “No solo los gritos y los cánticos, sino también el ruido de gente en la calle bebiendo y hablando hasta tarde por la noche”. Otros residentes coinciden en que los caminos principales hacia el estadio se transforman en una zona de fiesta improvisada, donde se ve gente embriagada cantando y riendo horas después del partido.
Accesos y movilidad cortados
“Los días de partido es imposible acceder en coche a mi calle”, explica Manel Silva, que vive dentro del área afectada. “Cierran calles enteras y el transporte público va lleno, así que llegas tarde a casa o tienes que caminar mucho más de lo que quieres”, afirma. Un conjunto de vecinos lamentan que **los autobuses y taxis se ven desbordados** y que no siempre hay suficiente señalización para redirigir peatones y vehículos cuando se cierran accesos. Estas sensaciones reflejan la paradoja entre la alegría deportiva de tener al Barça de nuevo en casa y las molestias cotidianas que esto comporta para quienes viven en el entorno inmediato.
Respuesta del ayuntamiento y del club
El Ayuntamiento de Barcelona y el FC Barcelona, ya defendieron en su momento que se trabaja para mejorar la movilidad y la organización de los accesos los días de partido. El club ha publicado recomendaciones y planes de movilidad para hacer las entradas y salidas del estadio más eficientes, con sugerencias de uso del transporte público y rutas alternativas.
Sin embargo, vecinos afectados consideran que es necesaria una coordinación más allá de las recomendaciones, con zonas de descenso y aparcamiento mejor planificadas y medidas para reducir el ruido nocturno después de los partidos.
¿Un futuro de convivencia posible?
La reapertura del Camp Nou es un momento clave para la ciudad y para la ciudad deportiva que representa. Pero para que sea una experiencia positiva para todos es necesario equilibrar la experiencia festiva de los días de partido con el derecho al descanso y a la movilidad de los vecinos.
Los próximos meses serán cruciales para ver cómo se pueden ajustar los protocolos, los accesos y la logística para que el regreso del fútbol no se convierta en un dolor de cabeza permanente para quien vive en el barrio de Les Corts.