El Ayuntamiento de Terrassa instalará placas fotovoltaicas en cinco equipamientos de la ciudad con el objetivo de aumentar la producción y autoconsumo de energía renovable en la ciudad y al mismo tiempo reducir el gasto energético. La inversión se realiza a través del Programa sectorial Renovables 2030 de apoyo a inversiones locales por el clima de la Diputación de Barcelona, al que se han solicitado las subvenciones para poder llevar adelante los proyectos.
Hasta el momento, se han confirmado las subvenciones por valor de 1.295.000 euros para instalar placas fotovoltaicas en el Polideportivo de la Maurina, el Área Olímpica Municipal, el Polideportivo Municipal de Sant Llorenç y el de Can Parellada. Aparte de estas subvenciones ya otorgadas, se prevé que en los próximos días la Diputación de Barcelona anuncie la concesión de la ayuda para implantar otra instalación fotovoltaica en el Archivo Histórico y Comarcal por un valor de 155.700 euros. Así, el total de los proyectos presentados asciende a casi 1.451.000 euros con el IVA incluido, de los cuales el Ayuntamiento aportará 129.500 euros.
Esta actuación se enmarca dentro del Programa de Transición Energética del Ayuntamiento de Terrassa, que tiene la voluntad de crear instalaciones de autoconsumo compartido en diferentes cubiertas municipales. La teniente de alcalde Servicios Generales y Gobierno Abierto, Ona Martínez, explica que «son actuaciones a gran escala con un impacto significativo en la reducción de las emisiones locales de gases de efecto invernadero y en la reducción de los costes energéticos locales, por lo tanto, la buena noticia es doble, por el planeta y por las arcas municipales. Con este punto de partida, se estudiará la posibilidad de crear, en un futuro, comunidades energéticas».
En total, se instalarán casi 2.000 placas fotovoltaicas de autoconsumo que generarán energía eléctrica a partir de energía solar fotovoltaica de 80 kW de potencia nominal. En cuanto al impacto medioambiental, la reducción de la huella de carbono que supondrá la instalación de las placas fotovoltaicas, la suma de los ahorros de los cinco equipamientos asciende a 512 toneladas de emisiones anuales de CO2.
Respecto a la reducción del consumo eléctrico, en todos los equipamientos, excepto en el Área Olímpica Municipal, la energía que se generará con las placas fotovoltaicas superará el consumo real del año 2022.
Futuro
Las plantas fotovoltaicas que se instalarán en Terrassa en el marco del programa “Renovables 2030” serán de la modalidad ‘con excedentes’, es decir, están preparadas para que en el futuro se puedan compartir sus beneficios.
Por un lado, se prevé dar servicio a familias con vulnerabilidad energética. Y, por otro, constituir comunidades energéticas que den servicio a la ciudadanía de los barrios de La Maurina, Sant Llorenç, Can Parellada y las proximidades del Archivo Histórico y Comarcal en el barrio del Siglo XX. En el caso de la instalación del Área Olímpica, el diseño de la instalación fotovoltaica busca generar el máximo de energía eléctrica para destinarla a autoconsumo y, así, reducir al máximo la factura eléctrica.
Estas 5 instalaciones se sumarán a las que el Ayuntamiento ya tiene funcionando en 13 edificios municipales, 1.500 placas que producen cerca de 1 millón de Kwh anuales de energía renovable para el autoconsumo de los propios edificios y que suponen un ahorro de más de 300 mil Kg de CO2 cada año.