El tramo de la línea L5 del metro de Barcelona entre las estaciones de Diagonal y Vilapicina reabre este martes después de una semana sin servicio. Se han realizado obras para renovar 1.681 metros de vías, retirar 8.750 kilos de fibrocemento y preparar la estación de la Sagrera para que continúe operativa durante el verano, cuando está previsto un nuevo corte de la línea entre esta parada y la de Horta. Además, se han tomado medidas contra las vibraciones. Según Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), se ha avanzado un 45% más de lo que estaba previsto, sobre todo entre las estaciones de Verdaguer y Sagrada Familia.
Se ha retirado el balasto antiguo, las traviesas de madera y las fijaciones rígidas y se ha montado el carril sobre nuevo balasto, traviesas de hormigón y fijaciones elásticas. Entre la Sagrera y Congrés, se ha renovado otro tramo de 644 metros de vía sobre una nueva plataforma a base de hormigón con nuevos drenajes y se han montado nuevos carriles con fijaciones antivibratorias. Cerca de la Sagrera, pero en sentido contrario, se ha preparado el mecanismo que facilita las maniobras de cambio de sentido de los trenes para que la estación pueda continuar en servicio como terminal durante el corte del verano.
El corte comenzó el 9 de abril y este lunes TMB está realizando pruebas de circulación de trenes y de funcionamiento de la señalización para asegurar que a las 05.00 horas del martes, cuando abra el metro al público, todo funcione correctamente desde Cornellà hasta la Vall d'Hebron. Para suplir el tramo afectado, TMB ha habilitado durante estos días un servicio de autobús especial que hacía por carretera el mismo recorrido que el metro. Además, se han reforzado las líneas L1, L2, L3 y L4 un 20% y los autobuses H8 y D50.
La tercera teniente de alcalde de Barcelona y presidenta de TMB, Laia Bonet, ha agradecido la "colaboración" ciudadana y ha señalado que las obras deben permitir "reducir las incidencias, mejorar el servicio del metro de Barcelona, aumentar el confort de los usuarios y mitigar las vibraciones que se transmiten a los edificios del entorno, además de preparar futuros incrementos de frecuencia". También ha indicado que "hacen posible avanzar en el objetivo de desamiantar toda la red".