El Ayuntamiento de Viladecans ha puesto en marcha la campaña '¡Qué mierda!' para concienciar y adoptar medidas sobre la problemática de las cacas y pipís de perro en la calle. La campaña está dirigida tanto a los propietarios como a los no propietarios de perros, y comunica de manera contundente las molestias que ocasiona el incivismo y las consecuencias económicas de no seguir las normas. La nueva campaña de civismo quiere ser didáctica, pero también informal y cercana, utilizando un tono directo y un 'claim' o mensaje llamativo. La campaña se difundirá en los diferentes canales municipales, redes sociales, web y pantallas municipales.
'¡Qué mierda!' usa códigos comunicativos variados dirigidos a todos los públicos, en opis a pie de calle y en redes sociales como Instagram. El tono de la campaña es en clave humorística, para acercarse a la ciudadanía y favorecer la viralización de los mensajes.
La publicidad tiene una gráfica sencilla en la que el principal foco es el texto. El 'claim' “qué mierda” juega con el doble sentido de la expresión, enfatizando que la campaña habla de excrementos de perro, pero también que es “una mierda” que “si no recoges la caca de tu perro, puedes recibir una sanción de hasta 1.200 euros”. El texto añade “¿Te molesta? Pues imagínate a quienes la pisamos”, de manera que apela también a aquellas personas que sufren y tienen que asumir las consecuencias de las acciones de los demás.
La campaña cuenta con una segunda versión, que hace referencia a la problemática de los pipís con el mensaje “¡Qué meada! Si tu perro mea en un banco o en una farola, puedes recibir una sanción de hasta 1.200 euros. ¿Te molesta? Pues imagínate a quienes nos toca pagar la reparación”. Ambos carteles tienen su versión en castellano. La creatividad cuenta, además, con un QR que lleva a una página web con las normas de civismo que deben seguir los propietarios de los perros, los lugares donde está permitido que orinen las mascotas y recomendaciones para los usuarios.
Sanciones de entre 100 y 1.200 euros
Aunque el Ayuntamiento ya ha explicado la normativa y las agentes cívicas advierten ante las conductas incorrectas o incívicas, los excrementos y pis de perros en la calle son uno de los problemas principales de civismo con los que se enfrenta la ciudad. En los últimos cuatro años se han tenido que sustituir 208 columnas por corrosión de la base, con un coste de más de 230.000 euros para las arcas municipales. Solo en el periodo de mayo de 2024 a mayo de 2025, el Ayuntamiento destinó 101.000 euros en la reparación o cambio de farolas y columnas metálicas afectadas.
La Policía Local ha activado, con el lanzamiento de la campaña municipal, un dispositivo que se encargará de asegurar el cumplimiento de las normas de civismo en cuanto a los pipís y cacas de perro. Del día 4 al 11 de febrero se realizaron 43 actas de denuncia por no recoger excrementos, dejar los perros sin atar o otras infracciones relacionadas con los animales de compañía.
Las sanciones previstas en la ordenanza municipal por el incumplimiento de las recomendaciones sobre la tenencia de mascotas pueden oscilar entre los 100 y los 1.200 euros. El objetivo es mantener las calles limpias y evitar los desperfectos y reparaciones por la corrosión causada por los pipís de perro, que estropean el mobiliario.
- Más información en: Guía para un paseo más cívico | Ayuntamiento de Viladecans.