El programa dedicado a la conservación de la lagartija pitiusa ha registrado el nacimiento de 32 crías en el Zoo de Barcelona, tan solo un año después de haber trasladado los primeros ejemplares desde las Islas Baleares. Esta iniciativa conjunta, que promueve tanto el estudio como la cría fuera de su hábitat natural, es fruto de una colaboración entre el Zoo y el Govern de les Illes Balears, con el objetivo principal de proteger esta especie, especialmente vulnerable ante la expansión de especies invasoras.
Según han informado desde el Zoo, estos resultados superan ampliamente las previsiones iniciales. Esto ha motivado al gobierno balear a ampliar el proyecto con el traslado reciente al centro zoológico de 33 nuevos individuos procedentes de los islotes pitiusos.
Diversidad genética y origen de los nuevos ejemplares
Estos nuevos ejemplares provienen de áreas muy diversas dentro del archipiélago: la islita de Cala Salada, ses Margalides, illa Murada, es Caragoler Gros y el islote de sa Sal Rossa. El programa arrancó en mayo de 2025 con el traslado a las instalaciones barcelonesas de un total de 17 individuos sanos y genéticamente variados para establecer las primeras líneas reproductoras ex situ.
Se estructuraron tres grupos diferenciados: dos líneas correspondientes a poblaciones de Eivissa, cada una formada por dos machos y tres hembras; mientras que una tercera agrupaba tres machos y cuatro hembras provenientes de Formentera.
Los nuevos puestos superan las expectativas iniciales
Desde el comienzo, los primeros reproductores han generado un total de 16 puestas que han dado lugar a 32 crías. Algunas parejas reproductoras han realizado hasta dos o tres puestas, hecho que ha excedido claramente las previsiones establecidas por el proyecto.
Además, destaca que las primeras puestas fueron producidas por hembras ya gestantes antes del traslado, cosa que aporta un valor biológico y genético considerable al incorporar descendencia relacionada con machos diferentes a los incluidos inicialmente en el programa.
Perspectivas futuras para la recuperación poblacional
Ante este éxito inicial, desde el Gobierno balear se trabaja con la intención de impulsar fases posteriores orientadas a programas destinados al refuerzo poblacional y eventual reintroducción en zonas seguras. Estas acciones se planifican una vez se haya avanzado en el control de los ofidios invasores que actualmente suponen una amenaza directa para la especie.
Este planteamiento permitirá recuperar progresivamente la presencia natural de esta lagartija en territorios donde actualmente ha desaparecido o sufre una regresión crítica.
