El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha celebrado, en Sant Boi de Llobregat, una nueva sesión de la Mesa Social Metropolitana dedicada al derecho al tiempo, con el objetivo de hacer balance del Pacto Metropolitano por el Derecho al Tiempo 2023-2026 y de iniciar el proceso de renovación para el período 2027-2030.
La jornada El Derecho al Tiempo en la Metrópolis, ha reunido representantes institucionales, personal técnico, expertos y municipios metropolitanos para definir las prioridades del nuevo mandato.
Un balance positivo del Pacto 2023-2026
El Pacto Metropolitano por el Derecho al Tiempo, aprobado en 2023, ha permitido situar las políticas del tiempo en la agenda metropolitana de manera estructurada y compartida con los municipios. Durante estos tres años, 29 de los 36 municipios metropolitanos han impulsado políticas del tiempo, y 17 municipios miembros del Pacto representan el 82 % de la población metropolitana, es decir, más de 2,7 millones de personas.
Entre los principales resultados alcanzados, destaca la identificación de 300 políticas del tiempo en los municipios, con una media de 20 a 25 actuaciones por municipio, así como la generación de 16 productos de conocimiento dirigidos a empresas, municipios y ciudadanía. También se han desarrollado 8 asesoramientos específicos para implementar políticas del tiempo, con una valoración media de 4,75 sobre 5.
Además, se han destinado 3,4 millones de euros a 23 proyectos impulsados por 18 ayuntamientos metropolitanos para mejorar la conciliación de la vida laboral, familiar y personal y reforzar los servicios de apoyo a los cuidados. Esta inversión se ha vehiculado a través del Plan metropolitano de apoyo a las políticas sociales municipales 2024-2027.
“El despliegue del Pacto Metropolitano por el Derecho al Tiempo ha supuesto un paso adelante muy significativo para situar las políticas del tiempo como una prioridad estratégica en la metrópolis. En solo tres años, hemos conseguido implicar a la gran mayoría de municipios e impulsar cientos de actuaciones que impactan directamente en la vida cotidiana de la ciudadanía, especialmente en la mejora de la conciliación y de los servicios de apoyo a los cuidados. A pesar de estos avances, todavía persisten importantes brechas de género en los usos del tiempo. Las mujeres continúan asumiendo más carga de trabajo doméstico y de cuidados, lo que limita sus oportunidades laborales, sociales y personales. Por ello, el nuevo Pacto debe continuar incorporando una mirada feminista y transformadora que permita avanzar hacia una distribución más justa del tiempo y hacia una igualdad real de oportunidades”, ha expuesto Elisabet Tejero, directora de Políticas Sociales e Igualdad del AMB.
Un nuevo Pacto para afrontar los retos del 2030
La jornada ha supuesto el punto de partida para reeditar el Pacto Metropolitano por el Derecho al Tiempo ante el nuevo mandato y el contexto 2027-2030. El objetivo es reforzar el liderazgo metropolitano en este ámbito y avanzar hacia una metrópolis de referencia internacional en políticas del tiempo.
El nuevo Pacto se plantea a partir de siete grandes líneas de actuación: consolidar la gobernanza compartida con los municipios; continuar ofreciendo apoyo técnico y económico; crear un laboratorio metropolitano de usos del tiempo; reforzar la proyección internacional; desplegar un plan de acción transversal dentro del AMB; mejorar la coordinación comunicativa y divulgativa, e impulsar figuras directivas y técnicas especializadas en políticas del tiempo.
Para definir este nuevo marco, los participantes trabajarán en grupos para priorizar medidas concretas y establecer los resultados que se prevén de cada línea de actuación de aquí a 2030. Este proceso participativo quiere garantizar que el nuevo Pacto responda a los retos sociales, económicos y territoriales actuales y futuros.
Según Ester Pujol, directora del Área de Desarrollo Social y Económico del AMB, “el derecho al tiempo, además de una política social, también es una palanca clave para el desarrollo económico sostenible de la metrópolis. Una mejor organización del tiempo de vida contribuye a incrementar el bienestar de las personas, pero también a mejorar la productividad, la competitividad de las empresas y la eficiencia de los servicios públicos. Además, desde una perspectiva metropolitana, integrar el derecho al tiempo en ámbitos como la movilidad, el urbanismo o el mercado de trabajo nos permite avanzar hacia un modelo de desarrollo más equilibrado, inclusivo y resiliente. El nuevo Pacto 2027-2030 debe consolidar esta visión y reforzar el papel del AMB como motor de innovación social y económica al servicio de la ciudadanía.”
Sant Boi, capital del tiempo
La jornada se ha celebrado en Sant Boi de Llobregat, Capital Mundial de las Políticas del Tiempo 2026, que ha reforzado así su compromiso con esta agenda innovadora.
Con este encuentro, el AMB reafirma la voluntad de hacer del derecho al tiempo una política estratégica para el conjunto de la metrópolis y una herramienta transformadora para construir un territorio más equitativo, eficiente y orientado al bienestar de la ciudadanía. El AMB apuesta por una metrópolis cronosensible, con perspectiva feminista y centrada en las necesidades reales de las personas, a la vez que busca promover una mejor organización del tiempo en ámbitos como la movilidad, los cuidados, el trabajo o el espacio público.