La Diputación de Barcelona está ultimando el plan de restauración de la zona afectada por el incendio de Carme, que quemó cientos de hectáreas a principios de julio. El objetivo es entregar el proyecto a la Asociación de Propietarios Forestales Serres Miralles-Orpinell durante el mes de octubre y que los primeros trabajos puedan comenzar a finales de este año o principios del 2027.
La primera fase estará centrada en evitar la erosión del terreno, especialmente ante el riesgo de que las lluvias fuertes arrastren el suelo y dificulten la regeneración natural de la zona. La presidenta de la asociación, Sílvia Busquets, ha explicado a la ACN que la intención es acabar los trabajos durante la próxima primavera.
Según Busquets, antes hay que completar el estudio y encontrar las empresas que puedan ejecutar las diferentes actuaciones. "Tenemos intención de hacerlo lo más rápido posible, pero las cosas llevan tiempo", ha señalado.
Tala de árboles afectados y limpieza de los arroyos
Los primeros trabajos de restauración contemplarán la tala de los árboles más afectados por el fuego y dejar parte de las ramas sobre el terreno para crear una especie de "alfombra" que frene el impacto de la lluvia y evite que el agua se lleve el suelo.
También está previsto limpiar algunos arroyos de la zona afectada. Paralelamente, las ADF y los ayuntamientos de los municipios afectados preparan una actuación de emergencia que se hará próximamente y que permitirá retirar algunos de los árboles más dañados.
En fases posteriores, el plan prevé actuar en otros elementos del territorio, como por ejemplo la recuperación de antiguos cultivos de olivos y viña. El incendio también ha dejado al descubierto numerosos márgenes de piedra seca que hasta ahora quedaban ocultos bajo el sotobosque.
La voluntad de la asociación es que esta actuación sea global y sirva también para preparar el territorio ante posibles futuros incendios, de manera que las zonas forestales sean más fáciles de gestionar y de intervenir.
Los propietarios reclaman una gestión forestal a gran escala
El incendio ha reforzado, según la asociación, la importancia de hacer una gestión forestal coordinada entre diferentes propiedades. Busquets considera que las zonas donde ya se había trabajado demostraron una menor intensidad de las llamas y que el fuego se mantuvo en ellas dentro de la capacidad de extinción de los Bomberos.
El problema, pero, es que muchas propiedades forestales son pequeñas. "Aquí está lleno de propietarios que quizás tienen media, una o tres hectáreas", ha explicado Busquets, que alerta que una buena gestión de una finca puede perder efectividad si el bosque adyacente acumula mucha masa forestal.
Por eso, la asociación defiende que los propietarios "se agrupen" e impulsen actuaciones que abarquen varias hectáreas.
La Associació de Propietaris Forestals Serres Miralles-Orpinell agrupa actualmente unos 250 propietarios de 13 municipios de la Anoia. La entidad anima a los propietarios de las zonas afectadas por el incendio a ponerse en contacto para facilitar la ejecución del plan de restauración y el acceso a las ayudas de la Generalitat y la Diputación.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
