La Bassa de Sabadell se ha convertido en uno de los grandes refugios climáticos del verano en la ciudad y también en un polo de atracción para visitantes de otros municipios. En plena temporada de calor, el complejo acuático es una de las opciones preferidas para pasar el día en remojo, especialmente entre familias que buscan una alternativa asequible a otros espacios recreativos.
El año pasado, por La Bassa pasaron unas 165.000 personas, muchas de ellas procedentes de localidades del entorno metropolitano. Los usuarios destacan sobre todo el precio de la entrada, el tamaño de la piscina, los toboganes, las zonas de césped y el hecho de que se pueda acceder con comida y bebida de fuera.
La entrada general cuesta 6,30 euros entre semana y 7,90 euros los fines de semana y festivos, uno de los factores que explican la afluencia de público durante los meses de verano.
Visitantes de Barcelona, Badalona y Terrassa
La Bassa no solo atrae a vecinos de Sabadell. También llegan familias y grupos de amigos de municipios como Barcelona, Badalona o Terrassa, que encuentran una manera accesible de hacer frente a las altas temperaturas.
“Venimos dos o tres veces cada verano, es una manera de hacer algo diferente de lo que habitualmente hacemos”, explica Carlos, que se ha desplazado con la familia desde Badalona. Para combatir el calor, tiene clara la receta: “Piscina, playa, y en casa, aire acondicionado”.
Lizbeth, de Barcelona, también repite experiencia. “Tiene un precio económico, el año pasado vinimos por primera vez, nos gustó y hemos decidido repetir”, afirma. Uno de los aspectos que más valora es que el recinto permita entrar comida y bebida. “En muchos sitios no te dejan, se entiende que tienes que consumir dentro, pero aquí te permiten llevarlo todo”, destaca.
Desde Terrassa, Yahya ha venido con amigos para disfrutar de los toboganes y las zonas de juego. También desde la ciudad vecina se ha desplazado Antoni, cargado con neveras y sombrilla, que destaca que la piscina sea grande y adecuada para los niños.
Un espacio clave cuando aprieta el calor
Las elevadas temperaturas de este verano han hecho que muchas familias busquen alternativas para refrescarse, especialmente aquellas que no se han ido de vacaciones. En este contexto, La Bassa se ha consolidado como una opción de proximidad y con una capacidad muy superior a la de muchas piscinas municipales.
Algunos usuarios también señalan que, a diferencia de otras zonas, Sabadell no tiene cerca grandes ríos donde remojarse y que las playas quedan lejos. Además, las restricciones vinculadas a la peste porcina africana han limitado el acceso a algunos espacios del entorno y del bosque, lo que ha reforzado aún más el papel de los equipamientos urbanos para refugiarse del calor.
Fuentes, sombras y refugios climáticos
Más allá de La Bassa, Sabadell dispone de una red de equipamientos climatizados y espacios públicos pensados para protegerse de las altas temperaturas. Entre estos hay bibliotecas, centros cívicos, complejos para personas mayores, zonas verdes con sombra, piscinas municipales y los juegos de agua del Parc de les Aigües.
Este año se han sumado espacios como la Biblioteca Vapor Badia, tras las obras de mejora de la climatización, y la plaza de Gernika, transformada recientemente con más zonas verdes, arbolado y espacios de estancia.
En el centro de la ciudad, las fuentes ornamentales de delante del Ayuntamiento también se han convertido en un punto habitual para familias con niños. “Bajamos con las niñas, sobre todo a media tarde, porque si no hace mucho calor, y se bañan”, explica Laia, vecina de Sabadell.
Otros vecinos optan por espacios con sombra, como los Jardinets del centro, donde los pinos, los bancos y la presencia de aire hacen más soportables las tardes calurosas. “Solemos ir a pasear con los niños y miramos los peces que hay en el estanque”, explica Josep Maria.
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