El hombre de 37 años detenido por el asesinato de una mujer a cuchilladas en la calle en Esplugues de Llobregat ha ingresado en prisión preventiva mientras avanza la investigación de los Mossos d’Esquadra. Los investigadores trabajan con la hipótesis principal de que el crimen podría estar relacionado con un posible brote psicótico, aunque no se descarta ninguna línea.
Aunque durante el ataque profirió consignas islamistas, la policía catalana no trata, de momento, el caso como un acto yihadista. Con todo, se está analizando si el hombre podría haber sufrido algún proceso de radicalización.
Antecedentes fuera de Cataluña
El detenido no tenía antecedentes policiales en Cataluña, pero sí que había protagonizado incidentes graves en Burgos en 2022. Según recoge 'El Periódico', en aquel episodio, generó diversos altercados en pocas horas: causó disturbios en un local religioso, provocó daños a vehículos y amenazó a agentes con objetos contundentes.
Ese mismo día, incluso se atrincheró en el Castillo de Burgos, desde donde lanzaba piedras a cualquier persona que se acercaba, incluidos policías, mientras gritaba proclamas islamistas. Finalmente, fue reducido y detenido por alteración grave del orden público, amenazas y atentado contra la autoridad. En aquel caso tampoco se consideró terrorismo y se vinculó a posibles problemas de salud mental.
Después de aquellos hechos, el hombre residió en diferentes puntos del Estado hasta instalarse recientemente en Cataluña, donde no tenía domicilio fijo conocido. Ahora, la División de Investigación Criminal (DIC) trabaja para reconstruir su recorrido y detectar si ha protagonizado otros incidentes similares.
Una de las claves será el análisis de su teléfono móvil, que permitirá conocer sus contactos, actividad en internet y posibles indicios de radicalización.
Un caso todavía abierto
Con el ingreso en prisión del detenido, la investigación continúa abierta para determinar con exactitud qué motivó el ataque mortal de Esplugues. Aunque la principal línea apunta a un episodio de salud mental, los Mossos mantienen todas las hipótesis sobre la mesa hasta cerrar el caso.
