El papa León XIV ha hecho un llamamiento a acompañar y promover “a quienes más lo necesitan” durante un acto celebrado este miércoles por la tarde en la parroquia de Sant Agustí, en Barcelona. El pontífice ha advertido que es necesario asistir a las personas más vulnerables porque “parece que se ha perdido el sentido de la dignidad sagrada del ser humano”.
Barcelona ha sido una de las paradas destacadas del segundo día de visita del pontífice a Cataluña, en un acto con una fuerte presencia institucional y social.
El Papa ha puesto especial énfasis en la situación de las personas mayores y ha reivindicado la figura de los abuelos y las abuelas dentro de las familias. “Aunque no sean nuestros abuelos, no permitamos que se sientan solos ni desprotegidos”, ha reclamado, alertando de que no se debe normalizar la soledad de las personas mayores.
En este sentido, ha insistido: “Nunca deberían quedarse solos”, y ha añadido que es necesario cuidarlos “tal como ellos lo hicieron con sus hijos y nietos antes”. También ha remarcado que “No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores. Es muy triste”.
Durante el acto, el pontífice ha comenzado su intervención en catalán: “Estimados hermanos y hermanas, ¡Buenas tardes!”, y ha alternado esta lengua con el castellano a lo largo del discurso. También ha reivindicado el sentido comunitario de la fe y ha afirmado que “ser cristianos es, ante todo, un regalo, una gracia”.
León XIV también ha hecho referencia al deporte y al Mundial de fútbol masculino, que comienza este jueves. Ha defendido que “el deporte es importante porque ayuda a crecer sanos de cuerpo y de mente” y ha reflexionado: “El fútbol nos recuerda algo que no podemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos”.
En la misma línea, ha añadido: “Quien no sabe pasar la pelota, aunque tenga talento, no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida”.
El pontífice también ha respondido a preguntas de un niño presente en el acto. Preguntado sobre si de pequeño quería ser Papa, ha reconocido entre risas: “Creo que nunca lo pensé”. Ha añadido que con el tiempo sintió la vocación sacerdotal, pero ha querido animar al niño diciéndole: “Cada niño es un sueño de Dios. Tú también lo eres”.
El acto ha sido abierto por el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, que ha pedido al Papa continuar “mostrando y defendiendo la dignidad” de las personas más vulnerables. También han participado representantes de entidades sociales como Càritas, Obinso y Adoratrices, que han expuesto las dificultades de muchas familias y han hecho un llamamiento a mantener la esperanza.
Al evento han asistido diversas autoridades, entre ellas el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente del Parlament, Josep Rull; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y miembros del Govern y del Gobierno español.
La visita del pontífice continuará con el acto central en la Sagrada Familia, donde visitará la tumba de Antoni Gaudí, presidirá una misa solemne por el centenario de su muerte e inaugurará la torre de Jesucristo, la más alta de las iglesias católicas del mundo.