El barrio de La Mina, en Sant Adrià de Besòs, ha vuelto a vivir una nueva noche de tensión. Este sábado de madrugada, poco antes de la una, varios disparos en la plaza Camarón han provocado momentos de pánico entre los vecinos y clientes de los bares de la zona, que han tenido que salir corriendo para refugiarse.
A pesar de la violencia de la escena, no se han registrado heridos, pero el episodio vuelve a evidenciar la inseguridad recurrente en este punto del barrio.
Ráfagas de disparos y huida de los autores
Según testigos, los tiradores habrían disparado varias ráfagas, con una secuencia que hace pensar en el uso de más de un cargador: una primera serie de detonaciones, una pausa y una segunda tanda de disparos.
Hasta el lugar se han desplazado patrullas de los Mossos d’Esquadra, pero, como es habitual en estos casos, los autores ya habían huido antes de la llegada policial.
Los agentes han localizado varias vainas en la zona, hecho que confirma el uso de armas de fuego.
Investigación abierta y sin detenidos
La policía catalana mantiene una investigación abierta para identificar a los responsables, pero de momento no hay ningún detenido. Los investigadores apuntan que los hechos podrían estar relacionados con los conflictos habituales entre grupos del barrio.
Un barrio con incidentes recurrentes
No es la primera vez que la plaza Camarón se convierte en escenario de un tiroteo. A principios de abril, ya se vivieron momentos de gran tensión con disturbios y disparos, que obligaron a desplegar unidades especializadas como la ARRO y la Brimo.
Aquel episodio acabó con la detención de un hombre vinculado a los llamados “teloneros”, grupos dedicados al robo de camiones, que operan principalmente en áreas de descanso de la AP-7.
Otros puntos calientes en el área metropolitana
La situación no es exclusiva de La Mina. El barrio de Sant Cosme, en El Prat de Llobregat, también ha sido escenario reciente de un importante operativo policial con más de 160 personas identificadas, armas intervenidas y un detenido con orden judicial pendiente.
Los Mossos mantienen diversos dispositivos activos para intentar frenar los conflictos entre grupos y la violencia asociada al tráfico de drogas y otras actividades delictivas.
