Nuevo caso denunciado de discriminación lingüística por el catalán. Tras hacernos eco de un caso de discriminación lingüística en un restaurante en el centro de Tarragona, esta vez se reporta uno bastante más grave en la oficina de la empresa de alquiler de vehículos Thrifty de la Terminal 2 del aeropuerto de Barcelona.
Una periodista de VilaWeb ha hecho público que el pasado 15 de junio un trabajador de la compañía se negó a entregarle un coche que ya tenía reservado y pagado después de una discusión relacionada con el uso de la lengua catalana.
EN SEIS IDIOMAS, PERO NO EN CATALÁN
Según relata la periodista, el conflicto comenzó cuando su madre comentó, dirigiéndose a ella, que los trabajadores atendían a los clientes en varios idiomas pero no en catalán. El dependiente habría reaccionado de manera airada asegurando que hablaba seis lenguas. A pesar de que inicialmente continuaron tramitando la reserva, cuando llegó el momento de entregar las llaves, el trabajador se negó.
Según la versión de la afectada, el dependiente justificó la decisión afirmando que lo habían "obligado a hablar en catalán", una acusación que la familia niega. Hasta el lugar se desplazó un agente de los Mossos d’Esquadra, pero, al tratarse de una empresa privada, no pudo obligar a la compañía a prestar el servicio. El trabajador habría asegurado entonces que anularía la reserva.
La familia tuvo que contratar otro vehículo a última hora y asumir el sobrecoste. El problema se agravó posteriormente cuando comprobó que no había recibido el reembolso del primer alquiler.
La afectada contactó con la Plataforma per la Llengua y presentó reclamaciones ante Consum y Política Lingüística. También escribió directamente a Thrifty en catalán. Según denuncia, la respuesta inicial de la empresa fue: "Por favor, contacten con nosotros en inglés o castellano".
La periodista recuerda que la legislación catalana reconoce a los consumidores el derecho de dirigirse en catalán a las empresas que prestan servicios en Cataluña. Thrifty le comunicó posteriormente que revisaría el caso, pero, según explica, todavía no ha recibido una resolución.
La reserva se había gestionado a través de Booking, que también ha rechazado devolverle el importe íntegro porque, según su versión, la clienta no comunicó la incidencia inmediatamente a la plataforma. Casi dos meses después de los hechos, por tanto, la familia continúa reclamando el dinero de un vehículo que asegura que nunca llegó a recibir.
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