“No queremos dinero, queremos el transporte”: familias de niños con sordera reclaman mantener el bus escolar

El servicio termina el 7 de mayo después de licitaciones desiertas del Consejo Comarcal del Vallès Occidental

11 de marzo de 2026 a las 07:40h
Actualizado: 11 de marzo de 2026 a las 07:40h

Familias de niños con discapacidad auditiva de Montcada i Reixac, Ripollet, Rubí y Sant Cugat del Vallès denuncian que a partir del 7 de mayo se quedarán sin el servicio de transporte escolar que lleva a sus hijos hasta la Escuela Bellaterra de Cerdanyola del Vallès, donde reciben apoyo intensivo en audición y lenguaje (SIAL).

Actualmente, el servicio se presta con una prórroga obligatoria después de que las tres últimas licitaciones hayan quedado desiertas. La empresa que lo opera mantendrá el transporte solo hasta el 7 de mayo, y de momento no hay una nueva adjudicación.

Las familias afectadas —trece en total— rechazan la compensación económica por el kilometraje que les ha planteado la administración como alternativa. “No queremos dinero, queremos el transporte”, afirma la portavoz de las familias, Jèssica Celda.

Los niños están escolarizados en la Escuela Bellaterra porque en sus municipios no hay recursos educativos inclusivos con apoyo intensivo en audición y lenguaje, un servicio específico para alumnos con discapacidad auditiva. Según explican las familias, fue la misma administración quien los derivó a este centro.

Actualmente, los alumnos llegan con dos rutas de bus escolar: una que cubre el trayecto desde Montcada i Reixac y Ripollet, y otra desde Rubí y Sant Cugat. El recorrido dura aproximadamente una hora y facilita la conciliación familiar, especialmente porque los niños han sido escolarizados fuera de su municipio.

La gestión del transporte escolar es una competencia delegada a los consejos comarcales. Fuentes del Consejo Comarcal del Vallès Occidental, encargado de licitar el servicio, aseguran que “se han llevado a cabo todos los procedimientos administrativos necesarios para intentar adjudicar el servicio”.

Sin embargo, Celda considera que las licitaciones no han resultado atractivas para las empresas. Según apunta, los motivos podrían estar relacionados con el precio y la duración del contrato.

Según explican las familias, la administración les ha comunicado que a partir del 7 de mayo tendrán que encargarse ellas mismas de llevar a sus hijos a la escuela. “Nos han dicho que a partir de esta fecha no tendremos transporte escolar y que nos tendremos que encargar nosotros de llevar a nuestros hijos a la escuela”, explica Celda.

La alternativa propuesta es una compensación económica por el kilometraje hasta final de curso, pero las familias la rechazan porque consideran que no resuelve el problema de movilidad.

Además, denuncian que la Escuela Bellaterra no es accesible en transporte público desde los municipios de origen, hecho que obligaría a muchas familias a asumir el trayecto diario en vehículo privado. “No disponer del transporte obligatorio dejaría a nuestros hijos sin acceso real a la escuela”, alerta Celda.

Las familias también avisan de que la situación tendría un impacto directo en su vida laboral. “Tendríamos que reducir jornadas laborales o pedir excedencias”, explica la portavoz, que recuerda que muchas familias con niños con discapacidad ya tienen que ausentarse a menudo del trabajo por visitas médicas y terapias.

También alertan de posibles consecuencias en la educación de los alumnos. El apoyo intensivo en audición y lenguaje es clave para el desarrollo de la comunicación y la autonomía de los niños con sordera, y las familias aseguran que no tienen ninguna alternativa, ya que fue la administración quien les asignó este centro.

El padre de uno de los alumnos afectados, Antonio López, asegura que las familias se sienten “abandonadas” por la administración. “Ellos mismos nos recomendaron que nuestros hijos fueran a estos centros y ahora nos quitan el transporte sin darnos ninguna solución”, lamenta.

Las familias insisten en que no reclaman una ayuda económica sino el mantenimiento del servicio. “No queremos dinero, queremos soluciones y que se garanticen los derechos de nuestros hijos”, concluye Celda.

Fuentes del Departamento de Educación y Formación Profesional han explicado que, de cara al próximo curso, se está estudiando implantar un nuevo recurso de apoyo intensivo en audición y lenguaje en otros centros de la comarca, con el objetivo de evitar que los alumnos tengan que desplazarse hasta la Escuela Bellaterra.

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Adrià Torres
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