En agosto de 2024 Mireia González tomó el testigo de Núria Parlón al frente del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet. Hablamos con ella para conocer cómo se ha adaptado a este rol dentro del consistorio y hacer balance de este mandato.
¿Qué balance hace de estos casi dos años en la alcaldía?
En general hago un balance muy positivo. Han pasado varias fases. En un primer momento, una fase de acomodación al equipo y a la estructura. Ahora podríamos decir que estamos perfectamente asentados y cada uno con el rol definitivo. Hemos hecho ajuste para responder a los objetivos marcados en esta legislatura y las siguientes.
En el día a día no es lo mismo ser una concejala de gobierno que la alcaldesa. ¿Qué le ha costado más a la hora de adaptarse?
No sé si ha costado, pero es muy diferente el nivel de reconocimiento y de demanda por parte de la ciudadanía. Vivimos en una ciudad que casi funciona como un pueblo y la gente busca a sus representantes. En la calle tenemos la oportunidad de encontrarnos con mucha más ciudadanía que ya nos reconoce y se acerca para ayudarnos en el diagnóstico de la ciudad.
¿Una alcaldesa se acaba acostumbrando a que la paren todo el rato por la calle?
Lo vivo muy positivamente, forma parte de mi trabajo. Cuando la gente nos para nos piden disculpas, pero, si te encuentras a la alcaldesa de tu ciudad y no le haces ver qué se debe mejorar, es una oportunidad perdida. Lo agradezco profundamente. Y, cuando no nos paran, nosotros vamos a buscarlos.
La Generalitat aprobará los primeros presupuestos desde que usted es alcaldesa. ¿Qué deben suponer para Santa Coloma?
Conseguir que la Generalitat de Catalunya tenga presupuestos después de tanto tiempo es un éxito colectivo, pero especialmente con un liderazgo importante del president y su equipo. Han tratado de llegar al máximo de acuerdos posibles. El impacto sobre el conjunto de Catalunya es evidente y sobre Santa Coloma también es muy relevante. Podremos conseguir objetivos que nos habíamos marcado desde hace mucho tiempo como la construcción de la segunda residencia de la gente mayor con un centro de día incluido y la posibilidad de hacer mejoras en el ámbito de la salud mental y las escuelas. Los presupuestos también nos ayudarán a actualizar unos gastos que con los presupuestos prorrogados son difíciles de hacer.
¿En qué estado de tramitación está la residencia?
Estamos en el procedimiento de la cesión del solar. Había históricamente reservado un solar en Santa Coloma, pero han pasado tantos años de esta reivindicación que han evolucionado mucho los nuevos tipos de residencia. Esto nos ha hecho buscar un nuevo espacio porque necesitábamos más metros. El nuevo solar estará ubicado entre la CIBA y los juzgados. Allí tendremos un nuevo polo de innovación en la atención a las personas.
Santa Coloma tendrá el Plan de Barrios. ¿Qué debe permitir esta inversión?
Somos uno de los primeros 20 municipios de Cataluña que podrán tener este Plan de Barrios. Lo que nos debe permitir es acelerar una transformación urbana en los barrios de la zona sur que ya estaba diseñada. De hecho, uno de los puntos fuertes de Santa Coloma es que tenemos un proyecto de larga mirada y vamos aprovechando las oportunidades de las administraciones desde el punto de vista de la financiación. Estos 25 millones (12,5 de la Generalitat y 12,5 del Ayuntamiento) irán orientados a tres cuestiones estratégicas.
¿Cuáles?
La vivienda, con construcción de alquiler asequible y también dotacional. Muy pensado para los colectivos más vulnerables como las personas mayores y la gente joven. Además, impulsaremos todas las políticas de rehabilitación, en las que Santa Coloma ha sido pionera. Ahora no buscamos solo la rehabilitación del edificio, sino también la accesibilidad recuperando la convocatoria de ayudas municipales para la instalación de ascensores.
Otra línea estratégica son los equipamientos -especialmente los educativos y deportivos- y el cuidado de todo el espacio público con la transformación de las calles y plazas para que sean más sostenibles y amables.
¿Hasta 2030 hay proyectada una batería de inversiones valorada en 115 millones de euros. ¿Cuáles son las más destacadas?
Tenemos un Plan de Inversiones 2025-2030 que viene de las fuentes de financiación de diferentes administraciones. Habrá hasta 541 viviendas nuevas hasta 2030 que serán básicamente de acceso a alquiler asequible, vivienda dotacional y para atender situaciones de urgencia. Hemos ido a buscar quirúrgicamente dónde podemos crecer sosteniblemente. Además, tenemos un proyecto de rehabilitación de viviendas que tendrá una inversión de más de 7 millones de euros y permitirá poner al día la eficiencia climática y la instalación de ascensores. En nuestra ciudad solo el 30% de los edificios son accesibles.
Otra línea estratégica es la nueva comisaría. La seguridad es un punto importante y debemos dotarla de unos buenos equipamientos que permitan que nuestra policía pueda continuar creciendo en eficacia y formación. Se pondrá en marcha en los próximos meses y será referente dentro del ámbito metropolitano.
Por otro lado, está la inversión en el espacio público y la inversión educativa. Queremos que nuestros equipamientos educativos y deportivos estén al día. Son los espacios donde se producen las oportunidades y deben permitir mejorar la vida de quien pasa por allí.
¿La climatización de las escuelas la pagará el Ayuntamiento? ¿No debería hacerlo la Generalitat?
Hace unos años que pedimos a la Generalitat que dé un paso adelante en la climatización. Lo que hemos hecho es acelerar el Plan Escuelas Futuro, que está combinado con la intervención que debe hacer la Generalitat. Mientras no llega el Plan Clima (del Gobierno catalán), el gobierno municipal da un paso adelante e instalará sistemas para reducir las temperaturas. Serán variados, no solo un único modelo. Uno de ellos es la instalación de ventiladores de techo, que no son como los que actualmente se están poniendo y son más eficaces.
Santa Coloma lleva ocho trimestres de descenso de la criminalidad e incluso se ha hablado del ‘modelo Santa Coloma’ en cuanto a la seguridad. ¿Cuáles son los ingredientes de su receta?
Hay una apuesta clara para que la seguridad sea una política pública de primer nivel. Esto significa que la policía local esté bien dotada y bien preparada. Confiamos plenamente en nuestros equipos de policía y esta confianza se transmite a la ciudadanía. Uno de los ingredientes poco conocidos es la alta colaboración de la ciudadanía con la policía. Muchas veces somos capaces de llegar antes de que sucedan los hechos. También es muy importante la coordinación policial y la capacidad de trabajar juntas. Finalmente, la formación continúa siendo un elemento importante que hace que el modelo de Santa Coloma haya podido ser exportable. Los datos son buenos, pero no nos conformamos. Queremos continuar siendo una ciudad segura, donde efectivamente pasan cosas, pero tenemos herramientas para combatirlas con la policía y otros servicios.
¿La policía lo es todo en su modelo de seguridad?
La seguridad afecta a diferentes ámbitos y es responsabilidad de todas las políticas públicas. La responsabilidad de la policía para que podamos ejercer nuestros derechos en el espacio público es evidente. Por eso, hacemos una apuesta. Evidentmente, después hay otras cuestiones que tienen que ver con el estado del espacio público. Por eso hemos hecho de la persecución del incivismo uno de los grandes objetivos que nos acompañará hasta finales de mandato. El estado del espacio público tiene una relación directa con cómo la gente percibe la seguridad.
¿Cómo lo han hecho?
Con cuatro estrategias imprescindibles. Primero, garantizar un mejor servicio desde hace un año con el contrato más ambicioso de la historia del Ayuntamiento. Más de 20 millones de euros anualmente. Después tenemos que incidir en la sensibilización de la ciudadanía. Hay que recordar permanentemente cómo nos tenemos que comportar en el espacio público. Las acciones incívicas son pocas, pero molestan a la mayoría.
El siguiente recurso que tenemos son las inspecciones y los controles. Desde el año pasado hemos aumentado un 45% el número de sanciones por actos incívicos. Estamos haciendo una persecución directa. El último paso que hemos dado es que las sanciones sean realmente disuasorias, especialmente de aquellos actos incívicos que molestan de forma clara. Hemos incrementado más del 220% algunas sanciones. No es voluntad recaudatoria, sino voluntad de erradicar el incivismo.
Desde la izquierda a menudo se dice que no hay ningún problema con las ocupaciones, pero su ayuntamiento lleva años trabajando en ellas. ¿En Santa Coloma existe este problema?
En la ciudad hemos puesto mucho esfuerzo para tratar de evitar aquel perfil de ocupaciones que tienen una conflictividad en las comunidades. La mejor de las convivencias posibles no es habitualmente compatible con las ocupaciones conflictivas. En este sentido, con el trabajo discreto, permanente y constante de la policía y con acuerdos indispensables con el poder judicial hemos hecho un trabajo discreto y contundente. La ciudad no tiene una problemática con las ocupaciones -más allá de situaciones puntuales. Tenemos una unidad especializada que cuenta con la confianza de la ciudadanía, recibimos muchas llamadas que nos avisan.
Han puesto en marcha el espacio Ágora. ¿La salud mental son los deberes pendientes de nuestro estado del bienestar?
Es un espacio muy concreto con trastornos especialmente graves. Últimamente, hemos hablado de la salud mental como un concepto mucho más amplio que en muchos casos tiene que ver con un malestar emocional. Es normal que hablemos más de salud mental cuando tenemos una crisis de vivienda o una incapacidad para poder hacer frente a una vida autónoma. El espacio Ágora representa muy bien el espíritu de Santa Coloma: tratar de que todo el mundo pueda hacer su proyecto de vida de forma autónoma en la ciudad, independientemente de sus condicionantes. Es un espacio comunitario que quiere ayudar con cuestiones tan simples como cocinar juntos o acompañar a las personas que lo necesitan a hacer una compra o un trámite.
El gobierno en Santa Coloma ha incorporado otros partidos aunque el PSC tenía mayoría absoluta. ¿La intención es repetir esta fórmula en 2027 cuando usted sea la candidata?
Tengo mucha ilusión por presentarme y volver a ser la alcaldesa. Pasaremos previamente todos los mecanismos que tenemos los partidos y nuestra voluntad es llegar a las elecciones municipales y ganar la confianza de la mayoría de la población. Los diferentes liderazgos que hemos tenido han demostrado que de la suma salimos más fuertes. Aun así, lo que buscamos es que la ciudadanía haga una apuesta clara por el proyecto socialista de transformación de ciudad. Siempre abiertos a la conversación, pero con toda la determinación de tener el apoyo suficiente. Estamos en un momento donde somos solventes, tenemos proyecto, legado y formación suficiente. Lo tenemos que hacer acompañados, pero sin condicionantes.
¿Preocupa el ascenso de la extrema derecha?
Es preocupante ver que la extrema derecha en todo el mundo tiene la posibilidad de crecer e imponer sus proyectos políticos, sociales y económicos. No solo nos preocupa, sino que nos ocupa. La cuestión es cómo nos ocupa. A quienes tenemos responsabilidad de gobierno nos debe ocupar mejorando claramente la vida de nuestra ciudadanía. La gente debe seguir confiando en que las instituciones públicas son las que pueden resolver sus inquietudes. Por eso, necesitamos gobiernos fuertes que ejecuten políticas públicas con valentía.
