Miles de personas se han concentrado este lunes en la Farga de l'Hospitalet de Llobregat en el inicio de la tramitación presencial del proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes. La alta demanda ha provocado largas colas, con personas que han pasado la noche en la calle para poder acceder a los trámites.
“Estamos aquí desde ayer a las diez de la noche. Pasamos la noche haciendo cola con mucha gente”, ha explicado Daniel David, colombiano de 21 años que hace un año que vive en Catalunya, después de conseguir el volante que acredita su empadronamiento. A pesar de la espera, ha admitido: “He hecho demasiada cola”, pero confía en que el documento “le ayude” en el futuro.
En el exterior del recinto, Diana Espinal, de Hondures, ha destacado la importancia del proceso: “Un contrato, poder cotizar y evitar la explotación laboral”. Para ella, la regularización abre la puerta “a un horario, un trabajo y un salario fijo” después de más de tres años encadenando trabajos precarios.
El Ayuntamiento ha desplegado un dispositivo especial con 19 puntos de atención ciudadana con el objetivo de atender hasta a 27.000 personas. Solo este lunes, más de 3.000 personas se han concentrado en los alrededores de la Farga para obtener el certificado de empadronamiento o el informe de vulnerabilidad, trámites imprescindibles para iniciar el proceso.
También han vivido largas esperas otros usuarios como Marcos Antonio Ortega, de Perú, que ha pasado más de diez horas haciendo cola: “Vale la pena”, ha afirmado, porque le permitirá “desarrollarse un poco en el ámbito laboral”. En la misma línea, Rosario Díaz Aranda y Jorge Noriega, también peruanos, han llegado a las cuatro de la madrugada con el objetivo de conseguir “los papeles” e “integrarnos y poder colaborar también con el país que nos está dando una acogida”.
A su lado, Fany, de Honduras, ha asegurado que el procedimiento “es una gran ayuda” y que, a pesar de la espera, “compensa”, ya que aspira a conseguir “un buen trabajo y estar legal”.
Dispositivo para evitar el colapso
La concejala de Servicios Sociales de L'Hospitalet, Laura García, ha admitido que “es imposible darle respuesta con el sistema habitual” ante el volumen de solicitudes. Por ello, el consistorio ha centralizado la atención en La Farga para “garantizar una atención ciudadana de calidad” y evitar “el colapso” de los servicios municipales.
El dispositivo, abierto solo a residentes del municipio, permite tramitar volantes de padrón —para personas empadronadas desde hace más de cinco meses— e informes de vulnerabilidad. “No estamos empadronando a nadie; estamos emitiendo volantes de padrón”, ha remarcado García. La previsión es gestionar entre 1.500 y 2.000 expedientes diarios.
Las personas que no han podido acceder este lunes han recibido un número para volver otro día. “Queremos rebajar la tensión, que es absolutamente normal”, ha indicado la concejala, recordando que el plazo se alarga hasta el 30 de junio.
Un proceso abierto hasta finales de junio
El proceso de regularización extraordinaria, aprobado por el gobierno español, se inició el 16 de abril en formato telemático, y esta semana ha incorporado la atención presencial con cita previa. El calendario establece que ambas vías estarán disponibles hasta el 30 de junio.
Mientras tanto, a las puertas de la Farga, la imagen es la de largas colas y expectativas compartidas: miles de personas que buscan una oportunidad para salir de la precariedad y acceder a una vida laboral más estable.
