El menor de edad acusado de matar a otro joven el 18 de julio del año pasado en un autobús nocturno de Castelldefels será juzgado el próximo septiembre. Este martes hubo una vista de posible conformidad previa, pero no se llegó a ningún acuerdo.
La acusación particular solicita una pena de ocho años de internamiento por asesinato, y la fiscalía reclama siete por homicidio. La defensa, en cambio, pide la absolución por legítima defensa o la eximente completa por miedo insuperable, ya que el menor fue agredido primero por la víctima y otro joven al bajar del autobús.
UNA DISCUSIÓN PREVIA
Los hechos se originaron en una discusión verbal dentro del vehículo que continuó fuera de este. Según sostiene el escrito de la defensa, apoyado por las grabaciones de seguridad del retrovisor del mismo autobús incorporadas a la causa, la víctima y un acompañante esperaron al menor al bajar en la plaza Colom con la intención de continuar el enfrentamiento.
Ambos jóvenes agredieron físicamente a D.C., dándole golpes y empujones hasta hacerlo caer al suelo. Fue en ese instante cuando el menor sacó un pequeño abridor de botellas —procedente del restaurante de su familia— y lo dirigió hacia una pierna de la víctima. El impacto afectó la zona posterior de la rodilla (arteria y vena poplíteas), provocando una hemorragia masiva que causó la posterior muerte del joven en el hospital.
La defensa del menor remarca la ausencia de dolo o intención de matar por parte de D.C. En su escrito subraya que “resulta inviable exigir que un menor de 16 años pudiera prever que una lesión defensiva en una pierna pudiera desencadenar un shock hemorrágico de consecuencias fatales”.
Por todo ello, el letrado de Vosseler Advocats pide la absolución por legítima defensa, o subsidiariamente una eximente por miedo insuperable, ante "la situación de pánico y desamparo" del menor frente a dos atacantes. En caso de no apreciarse la eximente completa, la defensa plantea que los hechos deberían ser tipificados, como máximo, como un homicidio por imprudencia menos grave.
Tras los hechos el joven viajó a Turquía, de donde es originario, y no regresó hasta enero, cuando se puso a disposición judicial.