Uno de los puntales de nuestro tejido económico y social es el comercio urbano de proximidad. El Centro y los ejes comerciales son los grandes escaparates de Mataró. Es la imagen que proyectamos hacia dentro y hacia fuera: de cómo nos vemos, de cómo nos ven y de cómo queremos que nos vean. Estos deben ser una fuente permanente de autoestima y deben ser un polo de atracción más de la ciudad con relación a su entorno.
La transformación del comercio y la desertización de algunas áreas de la ciudad ya eran temas importantes y preocupantes en Mataró antes de la pandemia, pero sus consecuencias han agravado aún mucho más este escenario.
En la presentación que este Gobierno hizo del Plan de Mandato, establece la competitividad el comercio como actuación estratégica a desarrollar, el Plan de impulso del Centro, pacto por el comercio o iniciativas multidisciplinares para dinamizar el comercio de proximidad.Sin embargo no hemos visto acciones concretas para desarrollar las Áreas de Promoción económica urbana (APEU) a través del grupo de trabajo que se formó entre el Ayuntamiento y representantes de las entidades sectoriales y territoriales (NEM, Gremio de Hostelería y Turismo, Asociación del Mercado Plaza Gran y Casco Antiguo, Fagem, Pimec comercio y la Cámara de comercio). Independientemente, toca también gestionar el día a día y preparar la ciudad para que esté en las mejor condiciones posibles para afrontar los cambios presentes y futuros de un sector en constante transformación.
Desgraciadamente, demasiado a menudo nos encontramos locales vacíos desde hace demasiado tiempo que sufren un abandono que, en muchos casos, conlleva un alto grado de degradación del espacio y de su entorno. No hay que esperar al desarrollo de los APEU´s para empezar a actuar en estos espacios para dignificarlos con medidas correctivas que son relativamente fáciles, lo hemos hecho en Mataró decorando escaparates con obras artísticas de dibujo y pintura elaboradas por los miembros de la Asociación Sant Lluc por el Arte, la Fundación Iluro, la Colección Bassat y La Destilería o con los escaparates vivos durante la Mataró Street Fashion, pero hay más iniciativas como la de Banyoles donde la experiencia que se está llevando con éxito “Escaparates vivos”, consiste en el hecho de que lo que se expone en escaparates de establecimientos cerrados al público, es un reclamo que remite a un establecimiento en activo situado en otro lugar: el propietario del local lo ha cedido al tendero mientras no lo alquile o lo venda y, por su parte, el ocupante temporal se hace cargo del mantenimiento del escaparate y de la factura de la luz. Las opciones son muy diversas, sólo hace falta imaginación y voluntad.
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