La Audiencia Provincial de Barcelona ha impuesto una pena de 24 años de prisión por asesinato con alevosía y otra de 2 por maltrato habitual en el ámbito de la violencia de género para el hombre juzgado a finales de septiembre por matar a la mujer en Granollers en 2018 y esconderla en el río Congost.
El juicio se celebró con jurado popular, que a principios de octubre consideraba al individuo culpable de asesinato por unanimidad. En cuanto a este delito, el tribunal tiene en cuenta los agravantes de parentesco y de discriminación por razón de género. Asimismo, le prohíbe acercarse y comunicarse con el hijo, la madre y los hermanos de la víctima a una distancia de 1 kilómetro por un plazo superior en 10 años a la pena de prisión.
En el caso del delito de maltrato habitual en el ámbito de la violencia de género, el tribunal también establece prohibición de comunicarse y acercarse a menos de 1 kilómetro a las cuatro personas, en este caso por un plazo superior en 4 años a la pena de prisión.
El hombre estará en libertad vigilada durante 5 años después del cumplimiento de la pena privativa de libertad.
Además deberá indemnizar al hijo, menor de edad, con 300.000 euros, a la madre de la víctima con 120.000 euros más 3.850 en concepto de gastos funerarios y a cada uno de los dos hermanos con 50.000 euros.
Cabe recordar que a principios de octubre el jurado popular consideraba, por unanimidad, que el ahora condenado mató a la víctima sin que esta tuviera la posibilidad de defenderse. Además, sostenían que tenía una actitud de "desprecio y superioridad" hacia la mujer y que, en diversas ocasiones, la había maltratado físicamente.
Durante el juicio, que tuvo lugar el 27 de septiembre, el hombre negó los hechos y aseguró que él no había agredido nunca a la víctima, al tiempo que afirmaba que la expareja de la mujer le había amenazado más de una vez. También dijo que la mujer era narcotraficante.
Tanto el jurado popular como el tribunal han hecho suyo el relato de la Fiscalía, según el cual la noche del lunes 16 al martes 17 de julio de 2018 el acusado estaba con su esposa en la habitación donde convivían. Discutieron y el acusado se marchó del piso. Al cabo de un rato también lo hizo la mujer. Hablaron varias veces por teléfono y a las 2 de la madrugada se reunieron en algún lugar cercano al paseo fluvial de Granollers. Allí, el hombre mató a la mujer y escondió el cuerpo en un colector cercano a la orilla del río Congost.
La mujer, de 25 años y origen boliviano, estaba embarazada de dos meses, y fue localizada cerca de dos meses después, el 9 de septiembre, en avanzado estado de descomposición y con la cabeza separada y en una bolsa de plástico. El hombre fue arrestado casi un año después, a principios de julio de 2019.