Más autobuses, menos coches: El ambicioso plan que quiere revolucionar la movilidad en Barcelona antes de 2030

Se trata de la Agenda Bus 2026-2030, un plan estratégico que prevé ampliar la oferta, reforzar la intermodalidad con otros transportes y avanzar hacia un modelo de movilidad más sostenible y eficiente

15 de enero de 2026 a las 16:09h

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha un ambicioso plan de ruta para transformar la red de autobuses de la ciudad durante los próximos años. Se trata de la Agenda Bus 2026-2030, un plan estratégico que prevé ampliar la oferta, reforzar la intermodalidad con otros transportes y avanzar hacia un modelo de movilidad más sostenible y eficiente.

Las primeras actuaciones ya comenzarán este mismo mes de enero y se extenderán hasta finales de la década. El proyecto se articula en torno a cinco grandes ejes: la mejora del servicio urbano e interurbano, la renovación ecológica de la flota, una mejor integración del bus en el espacio público, la optimización de los accesos a la ciudad y la apuesta por la innovación tecnológica y la digitalización.

Uno de los cambios más inmediatos afectará a la línea H12. A partir del 26 de enero, su tramo central, entre las plazas de Les Glòries y de Cerdà, contará con un refuerzo estructural que permitirá aumentar la frecuencia de paso e incrementar en un 15% la capacidad de pasaje. Para hacerlo posible, se incorporarán hasta ocho autobuses más, todos ellos eléctricos, con intervalos de paso de unos cinco minutos en el tramo con más demanda.

Este refuerzo se inscribe dentro de un conjunto más amplio de actuaciones que incluyen la creación de nuevas líneas exprés, especialmente pensadas para mejorar la conexión entre Barcelona y el área metropolitana. Algunas de estas líneas circularán por el corredor de la Meridiana, mientras que otras deben facilitar el enlace entre la Marina del Prat Vermell y el centro de la ciudad. Su puesta en funcionamiento está prevista a partir de 2026.

Precisamente, el barrio de la Marina será uno de los puntos que recibirán más atención. Además de la futura línea exprés, se prevé alargar la línea V5 hasta la calle del Acer, lo que permitirá ampliar la cobertura del transporte público en una zona con un fuerte crecimiento residencial, con numerosas viviendas de promoción pública.

En paralelo, el plan también aborda la reorganización del bus interurbano, con el objetivo de priorizar los corredores con más demanda y facilitar los transbordos con la red urbana. Este trabajo se hará de manera coordinada con el Área Metropolitana de Barcelona y la Generalitat, dentro de un marco de colaboración entre administraciones.

La transformación ambiental es otro de los pilares de la Agenda Bus. Actualmente, aproximadamente una cuarta parte de la flota de TMB ya es de cero emisiones. El nuevo plan prevé sustituir progresivamente los autobuses diésel e híbridos, incorporar 25 vehículos adicionales y adaptar las infraestructuras para garantizar la recarga de los autobuses eléctricos y el suministro de los que funcionan con hidrógeno.

En cuanto al espacio urbano, el Ayuntamiento prevé ampliar la red de carriles bus con 12 kilómetros nuevos durante este mandato y estudiar una docena más. Además, se impulsará una prueba piloto a partir de 2026 que introducirá una “alfombra roja” en los carriles bus en determinados cruces, con el objetivo de dar prioridad clara a los autobuses frente a los vehículos privados.

El plan también pone el foco en los accesos a Barcelona, con estudios para mejorar los principales corredores de entrada desde el Vallès, el Baix Llobregat, el Garraf y el Maresme. Entre las opciones que se analizan se encuentran la creación de carriles bus dobles, estaciones intermodales y nuevos espacios de intercambio para facilitar una movilidad metropolitana más fluida.

Finalmente, la Agenda Bus apuesta por la innovación como herramienta clave para mejorar el servicio. Proyectos basados en la inteligencia artificial, sensores IoT y sistemas de prioridad semafórica permitirán una gestión más eficiente de la red y una mejor experiencia para las personas usuarias

Con un presupuesto estimado de ocho millones de euros anuales y un total de 30 medidas previstas, Barcelona se prepara para afrontar una década decisiva en materia de movilidad, en un contexto marcado por el aumento de la demanda de transporte público y por los grandes proyectos ferroviarios y tranviarios que entrarán en funcionamiento a partir de 2030.