Un total de 325 personas han participado este sábado en el paseo y bicicletada popular organizada por la Diputación de Barcelona para dar a conocer el primer tramo de la Vía Azul Anoia, inaugurado el pasado noviembre.
La actividad, de carácter familiar y no competitivo, ha reunido participantes de todas las edades con el objetivo de descubrir este nuevo espacio natural y fomentar la actividad física en un entorno sostenible.
Un recorrido para redescubrir el territorio
Los participantes han podido escoger entre diversas modalidades adaptadas a todos los niveles: caminatas de 11 o 14 kilómetros, una bicicletada de 18 kilómetros o un itinerario de 4 kilómetros accesible para personas con movilidad reducida.
La mayoría ha optado por hacer el recorrido a pie, mientras que una parte más reducida ha elegido la bicicleta o la carrera. El evento ha tenido también una notable participación femenina y una presencia destacada de vecinos de los municipios de la Anoia.
Un proyecto que quiere conectar territorio y naturaleza
La Vía Azul Anoia es mucho más que un itinerario deportivo. Se trata de un proyecto territorial que sigue el curso del río Anoia y que quiere convertirse en un espacio de convivencia, ocio y conexión entre municipios.
Actualmente, el primer tramo ya permite recorrer 19 kilómetros a pie o en bicicleta, pasando por puntos emblemáticos como antiguos molinos, miradores o el barrio del Rec de Igualada.
Una red de más de 250 kilómetros en el futuro
Este itinerario forma parte del proyecto global de las Vías Azules Barcelona, que prevé crear una red de más de 250 kilómetros de caminos accesibles a lo largo de los ríos Llobregat, Anoia y Cardener.
Cuando esté completado, conectará 48 municipios y siete comarcas, convirtiéndose en uno de los grandes ejes de turismo sostenible del territorio.
