El Parque de atracciones Tibidabo ha celebrado la novena edición del Fisidabo, la jornada educativa impulsada por BSM y la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech (UPC) que combina aprendizaje científico y experiencia lúdica.
En esta ocasión, más de 2.800 estudiantes de 4º de ESO y Bachillerato, provenientes de 79 centros educativos de Barcelona y otras zonas de Cataluña, han podido aplicar sobre el terreno los conocimientos de física y matemáticas que tratan en las aulas.
Durante la jornada, el alumnado se ha dividido en grupos para llevar a cabo experimentos científicos inspirados en las atracciones del parque, que devienen laboratorios reales para trabajar conceptos como la cinemática, la dinámica, la energía o la óptica.
En concreto, la caída libre del Merlí ha servido para analizar el movimiento vertical y calcular la aceleración a partir de datos reales, mientras que en la Montaña Rusa los estudiantes han podido estudiar los cambios de energía y de velocidad a lo largo del recorrido.
Otras atracciones como el Piratta, el Tibidabo Express, el Giradabo o la Cuca de Llum también han devenido protagonistas de la jornada, permitiendo aplicar los contenidos teóricos en un entorno práctico y motivador.
Para garantizar el acompañamiento pedagógico de la jornada, el Fisidabo ha contado un año más con la colaboración de estudiantes del grado en Ingeniería Física de la UPC, que han dado apoyo a las atracciones y han atendido al profesorado y al alumnado a través de un aula abierta situada en la zona del Piratta y destinada a resolver las dudas que pudieran surgir durante la jornada.
El Tibidabo se enmarca dentro del programa educativo STEAM de BSM, que promueve iniciativas para fomentar las vocaciones científicas y técnicas entre los jóvenes y acercar el conocimiento científico a través de experiencias educativas innovadoras. En este sentido, el Parque de atracciones Tibidabo se consolida como un espacio educativo de ciudad, capaz de combinar ocio, divulgación científica y aprendizaje aplicado.
UN PROYECTO CONSOLIDADO CON MÁS DE 12.000 ESTUDIANTES
Impulsado en el marco del grado en Ingeniería Física de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación de Barcelona (ETSETB) de la UPC y con la colaboración de BSM, el Fisidabo nació el año 2012 como una iniciativa pionera para acercar la física al alumnado de secundaria mediante la experimentación en un entorno no convencional.
Desde entonces, el proyecto no ha dejado de crecer y ha permitido la participación de más de 12.000 estudiantes a lo largo de sus ediciones, consolidándose como una de las propuestas educativas más singulares del país en el ámbito de la divulgación científica.
A lo largo de su trayectoria, el Fisidabo ha sido reconocido con el Premio Nacional de Investigación en la categoría de Comunicación Científica, un reconocimiento que pone en valor su capacidad de fusionar rigor académico y entretenimiento, así como la colaboración entre universidad, administración pública y entorno urbano para promover el conocimiento científico entre las nuevas generaciones.
