La ciudad de Barcelona ha dado la bienvenida al 2026 con una celebración multitudinaria que congregó aproximadamente a 115.000 personas en la avenida de Maria Cristina. El acto central consistió en un espectáculo de pirotecnia, música en directo y coreografías con drones que marcaron el final del 2025.
El evento de este año contó con la colaboración del músico Marc Parrot, quien asumió la dirección artística para fusionar elementos tradicionales catalanes con sonidos electrónicos contemporáneos. Esta combinación buscaba representar una continuidad entre el pasado cultural catalán y las tendencias musicales actuales.
Estructura temática basada en los cuatro elementos
El espectáculo, producido nuevamente por el Groupe F, se dividió en cuatro segmentos inspirados en los elementos naturales: aire, agua, tierra y fuego.
Cada parte simbolizaba aspectos característicos de la identidad catalana, incorporando instrumentos tradicionales como tenores, tibles, flabiols, fiscorns, grallas y guitarras. Estos sonidos clásicos fueron reinterpretados mediante texturas sonoras modernas que abarcaban desde los cantos ancestrales hasta géneros como la rumba o la habanera.
Reapertura de la Fuente Mágica tras varios años
Uno de los momentos más destacados fue el regreso a la actividad de la Fuente Mágica de Montjuïc, apagada durante diversos periodos a raíz de una sequía extrema.
Para Fin de Año, esta fuente emblemática recuperó su funcionamiento habitual dentro del espectáculo gracias a una coreografía acuática especialmente diseñada para interactuar con los juegos lumínicos, los drones y la música ambiental.
Celebración integrada y representativa del carácter barcelonés y catalán
Toda esta composición artística sirvió para conmemorar el inicio del nuevo año mediante un espectáculo que conjuga emoción, patrimonio cultural e innovación sonora. Así se ofreció a los asistentes una experiencia festiva contemporánea que refleja tanto el espíritu local como las raíces históricas de Barcelona y Cataluña.
