La piscina municipal de verano de Martorell (Baix Llobregat) ha reabierto este domingo después de haber tenido que cerrar el sábado a causa de la presencia de heces. Se trata del tercer equipamiento de este tipo que se ve obligado a suspender temporalmente la actividad esta temporada por un incidente similar, después de los casos registrados en Sant Esteve Sesrovires y Masquefa.
El Ayuntamiento de Martorell informó que el cierre se produjo para garantizar la seguridad sanitaria de los usuarios y activar el protocolo previsto en estos casos. Los trabajos consistieron en la retirada del residuo, un tratamiento específico del agua, así como las tareas de limpieza, desinfección y las analíticas necesarias antes de permitir de nuevo el baño.
El consistorio ha confirmado que este domingo la piscina ha recuperado la normalidad "con todas las garantías para la salud y la seguridad" de los bañistas.
APLAZADA LA 'POOL PARTY'
El cierre también obligó a suspender la Pool Party prevista para la noche del sábado, una actividad que el Ayuntamiento ha anunciado que se reprogramará próximamente. El alcalde de Martorell, Xavier Fonollosa, ha condenado los hechos y ha lamentado las consecuencias que este comportamiento incívico ha tenido para los usuarios del equipamiento.
"Condenamos rotundamente este tipo de comportamientos, que no solo obligan a interrumpir un servicio público, sino que perjudican directamente a cientos de vecinos y vecinas, especialmente niños, jóvenes y familias que hoy se han quedado sin poder disfrutar de la piscina y de la actividad programada", ha afirmado.
El alcalde también ha hecho un llamamiento al civismo y al respeto por los equipamientos municipales. "En Martorell defendemos el respeto por los espacios comunes, la convivencia y el civismo. Los equipamientos municipales son de todos y entre todos los debemos cuidar. Estas conductas incívicas son absolutamente inaceptables y no representan los valores de nuestro municipio."
UN RETO VIRAL DE MIERDA
Lamentablemente, este no es un caso aislado. Este verano, otras piscinas municipales de Cataluña también han tenido que cerrar temporalmente por la presencia de heces en el agua. Recientemente han sido los casos de Pardinyes, en Lleida o Bellpuig (Urgell).
Los hechos se relacionan con un supuesto reto viral difundido por las redes sociales, consistente en defecar dentro del agua —o llevar excrementos para verterlos—, registrar la acción y provocar el desalojo de la instalación. Aunque no siempre se ha podido confirmar que los incidentes respondieran al reto, algunos ayuntamientos han reforzado la vigilancia y advertido de posibles sanciones y responsabilidades penales.
Desgraciadamente, todavía no se ha pillado a ninguno de los responsables de estos desagradables comportamientos.
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