Un local de comida rápida esclaviza a un trabajador en el Vallès: 13 h diarias y sin sueldo

El trabajador no tenía sueldo ni contrato, trabajaba 13 horas al día, dormía detrás del local y para comer le daban las sobras

02 de enero de 2026 a las 19:22h
Actualizado: 02 de enero de 2026 a las 19:22h

La Policía Nacional ha detenido en Lliçà d'Amunt (Vallès Oriental) al propietario de un establecimiento de comida rápida acusado de mantener ilegalmente retenido a un empleado. Según la investigación, el detenido tenía al trabajador en situación irregular, sin percibir ninguna remuneración por las más de 13 horas diarias que dedicaba al trabajo los siete días de la semana, sin descanso ni vacaciones.

La única compensación que recibía el empleado era alimentación proporcionada por el mismo local, consistente principalmente en restos de los sobrantes, y un lugar para alojarse dentro del establecimiento. La víctima explicó a los agentes que residía en la parte trasera del negocio y que las noches el responsable cerraba el acceso con llave desde fuera, impidiéndole salir, hecho que posteriormente se corroboró.

Durante la inspección policial se localizó una habitación habilitada como dormitorio con colchones, ropa y otros objetos personales. Esta estancia presentaba evidentes deficiencias higiénicas y sanitarias. La víctima también relató que sentía miedo de su jefe, quien le advertía constantemente que no abandonara el local porque podría ser detenido por las autoridades y tener problemas para regularizar su situación administrativa.

 

Falta de contrato y exigencias económicas

El examen in situ confirmó la ausencia total de contrato laboral o alta en la Seguridad Social. El trabajador declaró que se le había pedido una cantidad aproximada de 10.000 euros para formalizar un contrato legal. Además, indicó que llevaba diez meses en España —adonde había llegado irregularmente— de los cuales ocho había estado desempeñando trabajos en el local bajo la promesa reiterada de obtener finalmente una contratación oficial.

El denunciante también expuso haber sufrido agresiones físicas así como insultos y amenazas motivadas por cuestiones tan banales como no limpiar correctamente los lavabos. Cuando solicitó ropa adecuada para afrontar las bajas temperaturas nocturnas, su empleador le respondía que aguantara, que no se moriría por el frío. En referencia a las condiciones insalubres del local, donde había presencia de animales roedores, le aseguraba que no se preocupara, porque las ratas no le atacarían.

 

Situación de vulnerabilidad y asistencia social

El empleado reconoció estar inmerso en una situación económica y personal muy vulnerable, pero mantenía estas condiciones laborales ilegales porque necesitaba garantizar al menos alimentación y alojamiento mientras residía en el país.

Esta actuación del responsable constituye un abuso claro dentro del marco de una explotación laboral con elementos constitutivos presuntos del delito de detención ilegal —por impedir la libertad física realizando encierro forzado— según indican fuentes policiales.

La víctima ha sido derivada a los servicios sociales correspondientes donde se han activado los recursos normativamente previstos. Por otro lado, el detenido ya está a disposición judicial.