Sant Feliu de Llobregat, en la comarca del Baix Llobregat, es uno de los municipios más activos del área metropolitana de Barcelona. Se trata de una ciudad con un poderoso tejido industrial y una intensa vida asociativa y cultural. Su alcaldesa, Lídia Muñoz, habla de los planes de futuro para Sant Feliu en esta entrevista para La Ciutat.
La pandemia ha marcado la primera mitad del mandato de una forma poderosa. ¿Cómo valora estos primeros dos años de gobierno?
Para nosotros, como para todo el municipalismo, el estallido de la pandemia fue un trastorno que afectó a las agendas de los gobiernos locales. A nivel local hemos tenido que hacer frente a muchas situaciones para las que ni estábamos preparados ni teníamos competencias; pero también entendimos que debíamos dar respuesta a las garantías de los derechos de nuestros ciudadanos, más allá de la situación de confinamiento o de las situaciones que pudiéramos encontrar. Hemos trabajado de forma muy firme para garantizar los derechos de los ciudadanos y también en un plan de reconstrucción económica y social en el que nos hemos volcado de forma participada siguiendo las indicaciones de los Servicios Sociales y económicos de Sant Feliu de Llobregat. Ahora estamos viendo sus frutos y dando respuesta a todas estas líneas de actuación, más allá de los planes de actuación del mandato que nos hemos marcado.
Los ayuntamientos, lejos de detener su actividad, aún la han intensificado más para dar todas estas respuestas que la ciudadanía pedía en un momento tan complicado. ¿Cómo lo habéis gestionado en Sant Feliu de Llobregat?
Nosotros fuimos los últimos en cerrar la persiana y no lo hicimos hasta tener todos los procedimientos digitales, e incluso manuales de llamadas, de los servicios municipales preparados. No nos hemos detenido en ningún momento. Que los niños no fueran a la escuela no se tradujo en que no tuvieran becas comedor y garantizamos el derecho a la alimentación más allá del confinamiento; hemos hecho muchos trámites que no existían, como el padrón electrónico, y lo preparamos porque estar empadronado o disponer del certificado del padrón era un requisito para pedir muchas otras ayudas. Hemos innovado en período de pandemia y no nos hemos detenido en ningún momento, más bien al contrario.
La economía se ha resentido mucho de la parada pandémica. ¿Qué acciones se han puesto en marcha para reactivar la economía del municipio?
Nosotros hemos hecho lo que indicaba el principio del Pacto de Ciudad, y también es gracias a las directivas del Estado de poder utilizar los remanentes que hemos inyectado al presupuesto de 2021 7.8M€. Esto, en la práctica, significa alrededor de un 20% de nuestro presupuesto destinado a programas extraordinarios vinculados a la rehabilitación económica y social de Sant Feliu de Llobregat. En este Pacto de Ciudad hay diferentes acciones, unas vinculadas a las inversiones, a contribuir a hacer una política resiliente, otras vinculadas a la actividad económica en todas estas ayudas para las actividades que han tenido una bajada de ingresos, y también ayudas sociales para vivienda, para personas con discapacidad por los temas terapéuticos... ayudas vinculadas a muchos ámbitos y que forman un gran paquete de este pacto.
Después tenemos en marcha otros programas interesantes como por ejemplo para la contribución de la disminución de la brecha digital. Estamos realizando actividades concretas para públicos concretos para ello, porque la obligatoriedad que nos ha marcado la pandemia de relacionarnos de maneras diferentes no cree desigualdad. En esto también estamos trabajando de forma muy firme.
Otro aspecto importante para la reactivación económica de Sant Feliu de Llobregat pasa por los polígonos. ¿Qué puede explicar al respecto?
Hace años firmamos un convenio con la actuación de empresarios del Pla y con otros polígonos de la ciudad para tener una relación cordial y un entendimiento periódico con esta asociación para cualquier tema que pueda surgir. Vamos trabajando continuamente sobre temas de movilidad, señalización, etc. De hecho, en el mandato anterior invertimos casi 1.5M€, también con unas ayudas vinculadas al área metropolitana. En este aspecto siempre hemos tenido referencias de que las ciudades deben ser espacios para trabajar, para que creen puestos de trabajo, actividad económica y esto no lo queremos dejar de lado. Entonces esta relación cordial que tenemos con la Asociación de Empresarios nos ayuda a trabajar conjuntamente los objetivos de mejora continua en los espacios industriales.
El urbanismo es siempre el eje central de la actividad del Ayuntamiento. ¿Cómo estáis en este aspecto?
En este momento tenemos entre manos un gran proyecto, largamente esperado, una gran obra de infraestructura, que es el soterramiento de las vías del tren. Hace 40 años que lo estamos pidiendo y ahora ya lo tenemos aquí. Las obras comenzaron en junio después del concurso de ideas que comenzó en 2018 y que ha culminado con una consulta ciudadana. Es cierto que la pandemia ha detenido las obras durante unas semanas, pero finalmente ya está en marcha.
Aparte de estos que ha mencionado, ¿cuáles serán los otros proyectos prioritarios previstos para la segunda parte del mandato y hasta el final de la legislatura en Sant Feliu de Llobregat?
Tenemos toda una serie de actuaciones sumadas a otras actuaciones del Pacto de Ciudad, en materia de refugios climáticos e inversiones vinculadas a mejorar nuestro espacio público. Ya tenemos proyectos adjudicados, mejoras para la movilidad y la peatonalización, tenemos la plaza de Alfons Comín también pendiente del inicio de obra y otros proyectos que se están preparando. El gran proyecto de soterramiento hace que tengamos que estar pendientes de ir preparando la ciudad para que las interferencias a nivel de movilidad sean mínimas y también el impacto de la obra pueda tener sobre la ciudad, en el día a día de la gente.
¿Participáis en los fondos europeos Next Generation?
Así es. Tenemos prevista una mesa de información de todo lo que tiene que ver con los fondos europeos Next Generation en temas de economía circular y de generación de energías verdes, tejados solares y transición energética. Yo creo que son muchos aspectos que tenemos en la ciudad y aparte, el suelo industrial debe ser también un punto para tener presente en todas estas mejoras, con las ayudas que podamos recibir desde Europa.
¿Habéis puesto en marcha una campaña para concienciar sobre el incremento de la fracción orgánica en los residuos municipales?
Tenemos diferentes campañas a nivel de residuos, tenemos esta a nivel orgánico, que es de hecho la fracción que más nos preocupa porque es la fracción que tenemos con las cifras de menor recaudación de orgánica y además también tenemos otra campaña vinculada a reducción de plásticos a nivel comercial. Y también para la fracción de cartón hemos hecho una modificación del contrato de recogida de basura y ahora la recogida de cartón se hace puerta a puerta en los comercios. Si en algo de gestión de los residuos debemos mejorar es en el aspecto comercial. Las actividades económicas también generan este tipo de residuos e ir directamente a las puertas de los comercios a recoger esta fracción mejorará las cifras de recogida selectiva.
A nivel sanitario, de servicios sociales y cuidado de las personas, ¿tenéis algún proyecto que sea nuevo, alguna cosa que queráis destacar en este aspecto?
Pues a nivel de atención social destaco un programa bastante innovador que estamos llevando a cabo. Se trata de una herramienta predictiva en materia social. Es la utilización de nuestros datos para no sólo hacer una atención social a demanda y efectiva, porque estamos acostumbrados a que los servicios sociales atendemos a las personas que nos llegan al Ayuntamiento, sino también para cambiar este modelo más asistencialista por otro encaminado al fomento de garantía de derechos. Queremos tener los datos objetivos y bien ordenados de nuestra ciudad, para saber dónde tenemos los núcleos de vulnerabilidad para poderlos atacar directamente.
¿Piensa que la ciudad necesita una reactivación cultural?
Yo creo que sí, porque esta parada ha provocado que el tejido cultural se resienta. Esto sí que nos preocupaba mucho y de hecho, también en confinamiento, hemos tenido diferentes iniciativas, más digitales, más audiovisuales, más vinculadas a otros tipos de consumo; pero las ganas de retomar las calles y la actividad cultural normal, siempre con mucho respeto y siguiendo las normas sanitarias que se impongan en cada momento.
Es una cuestión de estar siempre presentes al lado de las personas porque esta es, al fin y al cabo, la función del Ayuntamiento, dado que es la administración que la gente tiene más cerca, más próxima y la que debe dar la primera respuesta.