El centro de Barcelona ha recuperado este sábado la emoción de la cultura popular por la Mercè después de dos años con actos de mínimos y restricciones derivadas de la covid. Grupos de gigantes, bestias, 'falcons' y 'castells' han hecho volver a vibrar a miles de espectadores y visitantes que han llenado las calles de Ciutat Vella hasta los topes.
La alcaldesa Ada Colau, el teniente de alcalde Jaume Collboni y los concejales de todos los grupos municipales han encabezado un séquito que ha transcurrido sin incidentes. En la plaza Sant Jaume, los grupos han lucido sus bailes bajo una expectación multitudinaria. Los actos de esta mañana han concluido con la 'diada castellera' de los ocho grupos de la ciudad.
Si en 2020 y 2021 el día de la Mercè estuvo marcado por actos simbólicos, este 24 de septiembre la cultura popular ha vuelto a lucir sus mejores galas entre una multitud que dejaba del todo atrás la pandemia de la covid. Puntualmente, a las doce del mediodía se ha recuperado la tradición y la Banda Municipal ha dado el pistoletazo de salida al séquito festivo que ha unido la plaza Mercè con Sant Jaume.
Los 'Capgrossos Macers', los Gigantes de la Ciudad, los 'Cavallets Cotoners', el Águila, el León, la 'Mulassa', el Buey, el Dragón de Ciutat Vella, la 'Víbria', la 'Tarasca', los Gigantes del Pi y los de Santa Maria del Mar, el 'Ball de Bastons del Seguici' y los 'Falcons de Barcelona' han despertado la curiosidad de miles de personas que no han parado de alzar los teléfonos móviles para inmortalizar el paso de la comitiva.
Ya en la plaza, el Águila y los Gigantes de la Ciudad han hecho sus bailes de lucimiento, preludio de la 'diada castellera', que ha convertido Sant Jaume en una alfombra multicolor con las camisas de los ocho grupos de la ciudad: Barcelona, Sants, Vila de Gràcia, Poble Sec, Sagrada Família, Jove de Barcelona, Sarrià y los recientemente creados 'Esquerdats de l'Eixample'.
La 'diada' ha desatado sonoros aplausos del público, buena parte del cual eran visitantes sorprendidos por las construcciones de los grupos. En una jornada en la que no ha habido ninguna caída y casi ningún intento desmontado, los grupos han mostrado un buen estado de forma a pesar de la lenta reanudación en la que están inmersos después de los dos años de covid.
Este año no ha habido 'castells' de gama extra, pero los 'castellers' de Barcelona, los de Sants y los de la Vila de Gràcia han exhibido la conocida como 'clásica de ocho' -3 de 8, 4 de 8 y torre de 7-, mientras que todo el resto de grupos han coronado construcciones que aún no habían llevado a plaza esta temporada. A media 'diada', los grupos han clamado gritos de independencia' coincidiendo con el despliegue de una 'estelada' gigante en la fachada de una esquina de la plaza.
Omella pide estabilidad económica y social
Por la mañana, el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, ha oficiado una misa en honor a la Virgen de la Mercè y ha reclamado una "clara apuesta política por la estabilidad familiar" que se traduzca en "ayudas sociales y económicas" y en medidas que hagan posible la conciliación con la vida laboral y en la promoción de viviendas sociales dignas, entre otros. Según ha defendido Omella, esta estabilidad "no solo beneficia a las familias, sino que además, se convierte en una fuente de paz y bienestar social".
Por otro lado, ha hecho un llamamiento a "acompañar a los jóvenes que no encuentran el sentido a la vida" y "darles facilidad para trabajar".
A la ceremonia, han asistido, entre otros, el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Agustí Cortés; el obispo de Copiapó (Chile), Ricardo Morales, y los obispos auxiliares de Barcelona, Sergi Gordo y Javier Vilanova. También ha contado con la asistencia de la delegada del gobierno español, Maria Eugènia Gay; el inspector general del Ejército, Manuel Busquier; la consejera de Justicia, Lourdes Ciuró; y el primer y quinto teniente de alcaldía, Jaume Collboni y Albert Batlle.
