La red de suministro de agua regenerada procedente de pozos freáticos de Viladecans cumple, en estos días de sequía, su decimoquinto aniversario. La red, que permite satisfacer las necesidades de riego de zonas verdes y de baldeo de las calles de la ciudad, comenzó a funcionar en marzo de 2008, siendo cofinanciada en un 80 % por los Fondos de Cohesión de la Unión Europea y en el otro 20 % por el Ayuntamiento. Fue un proyecto pionero en Cataluña para abastecer a todo un municipio y uno de los primeros de estas características que se pusieron en marcha en España.
El coste de la obra fue de más de tres millones de euros, que sirvieron para construir 7,5 kilómetros de canalizaciones, dos depósitos, nuevas conexiones a pozos y la separación de la red de riego y de consumo humano en diferentes parques de la ciudad.
Desde entonces, el Ayuntamiento ha ido desarrollándola y en la actualidad ya tiene 26,7 km de canalizaciones, que abastecen cerca del 70 % del riego de parques y jardines públicos (49 hectáreas de las 62 totales) y el 100 % de la limpieza viaria (barredoras y limpieza a presión).
Próximamente se verá incrementada con 8,1 km más en el nuevo barrio de Levante y se conectará otro pozo de Can Calderon. El volumen extraído de pozos freáticos en 2022 fue de unos 150.000 m³.
La red, que en estos momentos se abastece exclusivamente de agua freática, está preparada para conectarse con facilidad al retorno de agua regenerada de la EDAR Gavà-Viladecans, mediante un depósito ya disponible construido en el proceso de urbanización del sector de Ca n'Alemany.
El agua proviene de tres pozos municipales –con boca de riego en el parque de la Marina, la calle de Balmes y la avenida de los Hermanos Gabrielistas. Para el baldeo de calles se dispone de tres hidrantes o puntos de conexión (en la calle de Jaume Balmes esquina con el paseo de la Marina, en el parque de Mas Ratés y en el parque del Torrent Ballester). Próximamente se hará otro en Jaume Balmes esquina con la calle de Antonio Machado.
La red evita el consumo de gran cantidad de agua potable y ofrece más fiabilidad y regularidad en el suministro porque no depende de la climatología que, en épocas de sequía importante como la actual, altera las posibilidades de riego.