A partir de hoy lunes, la Policía Municipal de Terrassa incorpora entre sus elementos de trabajo una veintena de dispositivos personales de grabación, cámaras de dimensiones reducidas que los agentes llevarán en su uniforme para registrar desde la perspectiva de su visión determinadas actuaciones. Se trata de una prueba piloto que se inicia después de que la Comisión de Control de los Dispositivos de Videovigilancia de Cataluña haya dado el consentimiento al cuerpo de seguridad municipal para utilizar estos dispositivos. Con la incorporación de estos dispositivos se quiere dar mayor transparencia a la labor policial, así como garantías con respecto a los derechos y las libertades de las personas, aportando así seguridad tanto a la ciudadanía como a los agentes, al habilitarlos para la captación de imágenes y sonidos.
La aplicación de estos dispositivos supone un elemento más para dotar de transparencia a la labor policial. Para el concejal de Seguridad, Vía Pública y Protección Civil, Xavier F. Rivero, «se trata de un ejercicio de transparencia que lejos de pretender fiscalizar las actuaciones policiales, las reafirma, legitima la praxis de los agentes y les dota seguridad a la hora de llevar a cabo sus intervenciones».
Funcionamiento
El dispositivo personal de grabación es un aparato de dimensiones reducidas que los agentes llevan desde hoy en el pecho, y que registra audio y vídeo en primera persona. La cámara dispone de una función de pregrabación de 30 segundos que permite conservar las imágenes y los sonidos captados en los momentos previos al momento de activación del dispositivo. Además, siempre que se utilice el dispositivo en una actuación policial, se debe mantener la grabación hasta que la actuación haya finalizado, para tener toda la información de la actuación. Finalmente, incorpora un sistema de encriptación que imposibilita la edición de las imágenes así como la manipulación y descarga de éstas por parte de personas no habilitadas.
Derecho al honor y a la intimidad
El uso del dispositivo personal de grabación está regulado con el fin de velar por el honor de las personas, la intimidad y la propia imagen. En este sentido, los agentes de la Policía Municipal podrán hacer uso de estos dispositivos ante la comisión de hechos delictivos o infracciones administrativas graves o muy graves de seguridad ciudadana, como son situaciones en que la persona ponga en riesgo la vida de terceras personas o la de los agentes, situaciones en que la persona ponga en riesgo su propia vida o integridad física, así como otras situaciones que, ante la gravedad o el riesgo, recomienden su uso.
Prueba piloto
El cuerpo se ha dotado de 20 aparatos para iniciar esta prueba piloto, con un coste de 17.303.75 euros. Estas cámaras, del modelo FirstVU HD one Kit, que disponen de un campo de visión de 130 grados y de un almacenamiento interno de 32 GB (aproximadamente 16 horas de vídeo HD), se han distribuido de manera que haya una cámara por binomio en los turnos de mañana y tarde, así como también los mandos de calle. Una vez haya finalizado el período de prueba, de unos tres a cuatro meses, se valorará la idoneidad del modelo y la posible necesidad de comprar más dispositivos.
