La plaza de las Glòries de Barcelona tendrá un jardín inmersivo que dará acceso a la estación de metro L1 y un área de juegos infantiles con una superficie de 1.968 metros cuadrados una vez se termine la transformación, que actualmente aún está en el tramo final.
La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento ha aprobado inicialmente el proyecto ejecutivo que define el ámbito central de la plaza, donde prevé comenzar las obras a finales de este año después de licitarlas este junio y adjudicarlas en octubre, y el plazo previsto de las obras es de 20 meses.
La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha asegurado que el segundo semestre de 2024 estará finalizado el parque de las Glòries y que coincidirá con el inicio de la unión de la primera fase del tranvía: "En 2024 veremos una plaza totalmente diferente".
La actuación se enmarca en el proyecto 'Canopia-Túneles' que define cómo será la parte que queda por completar del parque y que estará situada entre las dos fases anteriores: va desde el parque 'La gran Clariana' (Canopia-Clariana) hasta las vías del tranvía que se están implementando frente al Museo del Diseño (Canopia-Tranvía).
Con la transformación de este ámbito, al que se destinarán 26,4 millones de euros, se transformarán 4,3 hectáreas que se incorporarán a la parte ya ejecutada del parque, sumando un total de 9 hectáreas.
Está previsto completar el encuentro de los ejes de la avenida Diagonal, la avenida Meridiana y la Gran Via, que pasarán a convertirse en caminos e itinerarios principales que cruzarán el espacio central de Glòries con recorridos para los peatones.
TRES VALORES FUNDAMENTALES
El arquitecto jefe de Barcelona, Xavier Matilla, ha afirmado que con esta actuación se acabarán de "encajar las piezas" de lo que se previó en el plan de Ildefons Cerdà y que hasta ahora cree que no ha tenido buen encaje urbano.
Ha defendido que la urbanización se basará en tres valores fundamentales: el de la centralidad (por el hecho de conectar los principales tramos de la ciudad), el ambiental y el social porque, según él, se da respuesta a las demandas y necesidades detectadas por los vecinos.
PRINCIPALES ESPACIOS
Además del jardín inmersivo --que tendrá una superficie de 1.292 metros cuadrados-- y de la gran área de juegos, la plaza contará con un ágora sensorial: un espacio de 1.000 metros cuadrados útiles y una superficie total de 2.518 metros cuadrados de uso polivalente rodeada de bambú, donde podrán tener lugar eventos culturales.
También se contempla un umbráculo de 668 metros cuadrados para actividades y diversos actos a la sombra, un área para perros con una superficie de 1.144 metros cuadrados (760 útiles), y un espacio con un parque de agua durante los meses de verano y una zona de estancia durante el resto del año.
Por otro lado, en la parte Llobregat de la plaza se incluirá el mirador de la Gran Via: una zona de graderías y espacio verde con visión sobre la Gran Via, con bancos, mesas de picnic, tumbonas, fuentes ornamentales y para beber y dos quioscos.
Uno de los objetivos de la urbanización de la plaza es potenciar los nodos de biodiversidad, con espacios naturalizados con diversidad de especies vegetales y, en esta parte central, se plantarán 472 árboles nuevos y 9.078 metros cuadrados de zonas verdes.
