La Guardia Urbana de Barcelona ha denunciado a 660 conductores de patinetes eléctricos entre el 25 de septiembre y el 1 de octubre, en el marco de un dispositivo de control específico de vehículos de movilidad personal.
El objetivo de la campaña, según afirma el cuerpo de seguridad municipal, es incrementar la seguridad vial, garantizar una circulación correcta y favorecer el buen uso del espacio público. La Guardia Urbana destaca, entre otros, que se han denunciado infracciones como distracciones durante la conducción, no respetar semáforos o conducción negligente.
