La caída del tráfico aéreo afecta a los parkings con lanzadera en el entorno de El Prat

04 de noviembre de 2020 a las 09:40h
Las restricciones de la movilidad provocadas por la pandemia han reducido al mínimo el tráfico aéreo en el aeropuerto de El Prat y, de rebote, la actividad de muchos sectores que dependen de él. Uno de ellos es el de los parkings con servicio de lanzadera ubicados en su entorno.
Dos de la media docena de empresas consultadas, Park and Fly y Pim Pam Parquing, cifran entre un 85% y un 90% la caída de la actividad en esta segunda ola de la pandemia. A modo de ejemplo, Andrés Sánchez, de Park and Fly, explica que por estas fechas hacían más de 80 traslados diarios al aeropuerto y que a fecha de hoy apenas superan la decena. Una caída de la actividad que, como en muchos otros sectores, se ha traducido en ERTEs y mucha incertidumbre respecto al futuro.
Los parkings con servicio de lanzadera han proliferado en los últimos años como una alternativa económica y práctica para los usuarios del aeropuerto de El Prat, especialmente para estancias de varios días. Por un precio muy inferior al del propio aeropuerto, estas empresas ofrecen estacionamiento vigilado y el traslado gratuito a las dos terminales en unos 5 minutos.
Unas empresas que, como es obvio, dependen absolutamente del aeropuerto de El Prat y que están sufriendo en primera persona la drástica reducción del tráfico aéreo que durante la primera semana de nuevas restricciones fue de más del 70%.
Una de estas empresas, Park and Fly, que dispone de un parking para más de 100 vehículos en Viladecans, a cinco minutos del aeropuerto, ha registrado una caída del 85% de la actividad desde que el Gobierno decretó el confinamiento perimetral de Cataluña y las restricciones de la movilidad los fines de semana. Andrés Sánchez, uno de sus trabajadores, lamenta que las nuevas restricciones han llegado "cuando empezaban a recuperarse un poco". "En un año normal estaríamos haciendo de media unos 80 traslados entre semana al aeropuerto y unos 120 durante el fin de semana y a día de hoy superamos de poco la decena", señala.
Un escenario similar se vive en Pim Pam Párquing con pérdidas del 90% respecto al año anterior. Sus responsables explican que durante el mes de agosto habían recuperado entre un 40% y un 50% de la actividad y que con las nuevas restricciones han dado "un nuevo paso atrás".
La caída de la actividad ha obligado a prescindir de buena parte de las plantillas y de la infraestructura de las empresas. Así, por ejemplo, en Park and Fly 10 de los 14 trabajadores están en ERTE y de cinco furgonetas para hacer traslados utilizan sólo una. A su vez, en Pim Pam Párquing hay tres de los siete trabajadores en ERTE. "No hemos podido recortar más la plantilla porque sino tendríamos que doblar turnos", añaden.
Andrés Sánchez explica que sus clientes entre semana son mayoritariamente gente que viaja por negocios y que con las restricciones de movilidad y el teletrabajo se han reducido a la mínima expresión. Peor les va los fines de semana porque la prohibición de salir de los municipios ha hecho desaparecer a las personas "que habían perdido el miedo" y empezaban a viajar de nuevo.
Con todo el invierno por delante y la cifra de contagios aún al alza, los responsables de estos negocios ven con pesimismo el futuro y lo fían todo a la eficacia de las medidas tomadas para recuperar una cierta normalidad y a la llegada de una vacuna.