El Ayuntamiento de L'Hospitalet ha presentado hoy el Jardín de las Emociones, un espacio en memoria de las personas que han sido víctimas de la Covid-19 y que es también un homenaje a los profesionales esenciales y a la ciudadanía en general por el esfuerzo colectivo realizado. El espacio recibe el nombre del libro virtual que se habilitó durante los momentos más duros del confinamiento y la pandemia para que la ciudadanía pudiera expresar sus sentimientos.
El acto de presentación ha contado con la asistencia de la alcaldesa, Núria Marín; la gerente de la Gerencia Territorial Metropolitana Sur del ICS, Montserrat Figuerola; el escultor Alfredo Sánchez, y el artista Okar, en representación del colectivo Monkey Fingers y del resto de artistas de arte urbano que han participado en el proyecto.
La alcaldesa, Núria Marín, ha explicado que "hemos llamado a este espacio de memoria el Jardín de las emociones porque es justamente eso lo que representa: las emociones que nos despiertan el recuerdo de todas y cada una de las personas que ya no están, y la esperanza de que, como repetimos incansablemente en los momentos más duros de la pandemia, «saldremos adelante»". Y ha añadido. "Y lo haremos, además, con muchas lecciones aprendidas. La más importante: que todos y todas somos necesarios. Que la única manera de hacer frente a una emergencia global como ha sido la Covid-19 es trabajando en equipo, unidos, y poniendo nuestros conocimientos y habilidades, cada uno desde su ámbito, al servicio de la sociedad".
El Jardín de las Emociones está situado en la entrada del edificio de consultas externas del Hospital de Bellvitge, una institución de referencia en la lucha contra la Covid-19, donde se ha instalado una obra interdisciplinaria que ha sido realizada por artistas del Distrito Cultural de L'Hospitalet. Se ha instalado una placa con la inscripción "Unidos en el recuerdo. Juntos en la lucha".
Para la doctora Montserrat Figuerola "este espacio, en un emplazamiento central y a la vez recogido del hospital, refuerza aún más nuestros lazos con L'Hospitalet y su gente. Pasar por aquí servirá para recordar y a la vez para reafirmar el compromiso hacia el bienestar y la salud que asumimos todos juntos. Agradecemos muy especialmente al Ayuntamiento de L'Hospitalet el reconocimiento hacia los profesionales del Hospital Universitario de Bellvitge con esta instalación artística y su simbolismo".
El Jardín de las Emociones consta de una escultura central, obra de Alfredo Sánchez, que destaca los valores de la solidaridad, la coordinación, el reconocimiento, el compromiso y el trabajo conjunto como fórmula para enfrentar cualquier crisis, incluso una pandemia. La obra se erige como una oferta a la esperanza –la oscuridad es temporal, llegará la luz–, y una promesa de liberación para toda la sociedad.
La intervención ha contado con la participación de varios artistas y creadores del Distrito Cultural de L'Hospitalet, todos ellos residentes en la fábrica de creación Tonal'h como los Monkey Fingers, Diego Saldaña, Irene López, Laura Muñoz, Elige Chose y Eduardo Rangel. Su participación ha complementado la escultura central y ha facilitado su encaje en el espacio arquitectónico, creando un diálogo entre obra artística, los materiales y las técnicas empleadas, el juego de dimensiones, las lecturas complementarias y el marco espacial.
La intervención combina diferentes lenguajes artísticos Conceptualment, el diseño de la escultura trabaja sobre la idea de la espiral, con un ángulo inicial que busca el centro, mientras que el giro y las piezas siguientes van creando un crecimiento vertical que simboliza una solución de compromiso y continuidad. La pieza muestra cómo muchas individualidades orientadas en un mismo sentido constituye la fuerza necesaria para salir adelante, porque la salida de la Covid-19 sólo puede ser colectiva. En la instalación de la escultura se ha trabajado la vegetación existente en el espacio así como el equilibrio entre los diferentes volúmenes. Aparte de la escultura, en la intervención se han utilizado también otros lenguajes artísticos: pintura y diseño de mobiliario urbano. La estructura de hormigón del edificio que enmarca el espacio de la intervención se ha pintado con formas sencillas y degradadas, con un cromatismo en gama con la escultura. Se han creado figuras por toda la estructura de hormigón —pared, columna, friso y techos— que se han pintado en colores como el negro y el azul marino, que evocan el cielo y la unión entre el mundo terrenal que nace de la tierra y el mundo espiritual. También se han incorporado en la intervención las palabras y conceptos más frecuentes surgidos del Libro de las emociones de L'Hospitalet: "amor", "lucha", "compromiso" y "esperanza". La obra se cierra con la palabra "Gracias" pintada en la cara exterior del techo. Esta palabra se visualiza desde el resto de edificios que conforman el hospital. Esto también permitirá que cualquier persona pueda disfrutar de este homenaje gracias a la aplicación de Google Maps, ya que se podrá ver desde el cielo.
Desde el inicio de la pandemia, han muerto a causa de la Covid-19 cerca de 900 vecinos y vecinas de L'Hospitalet.
