La titular del juzgado ha decidido suspender el desahucio previsto para el vecino del bloque Sant Agustí, situado en Barcelona, que inicialmente estaba programado para el 25 de marzo. Esta medida se ha tomado a raíz de los hechos ocurridos aquel día, cuando más de 500 personas se concentraron delante del inmueble impidiendo el acceso de la comitiva judicial.
Esta situación motivó que, a instancias de la Sindicatura de Greuges de Barcelona, la propiedad solicitara un aplazamiento del segundo intento de ejecución del lanzamiento —previsto hoy, 15 de abril— e iniciara un procedimiento de mediación con las partes implicadas.
Contexto jurídico y medidas adoptadas
Por otro lado, diversas entidades vecinales habían interpuesto un recurso contra la decisión judicial que autorizaba el desahucio ante la Audiencia Provincial de Barcelona. En este sentido, según consta en la resolución a la que ha tenido acceso la Agencia Catalana de Noticias (ACN), la jueza destaca que a pesar de haberse concedido el desahucio porque el contrato de arrendamiento había finalizado, se obliga al residente afectado a mantener los pagos del alquiler mientras se tramita este recurso.
Al considerar «incongruente» proceder con el desahucio antes de que se resuelva esta apelación, la magistrada ha acordado posponerlo hasta obtener una respuesta definitiva por parte de la Audiencia Provincial.
Reacciones de los sindicatos de vivienda
Tanto el Sindicato de Inquilinas como el Sindicato de Vivienda de Gràcia han manifestado que estas suspensiones no son suficientes. En un comunicado conjunto han subrayado que es necesaria una solución integral para los residentes del Bloque Sant Agustí así como para los otros bloques afectados por las prácticas especulativas atribuidas a la sociedad propietaria New Amsterdam Developers.
Según estas organizaciones, "la vía adecuada pasa necesariamente por renovar los contratos de arrendamiento con precios regulados" y transformar todos los espacios compartidos o co-alojamientos —popularmente conocidos como 'colivings'— en viviendas destinadas al alquiler convencional.