Una encuesta encargada por Foment del Treball otorga al PSC una estrecha victoria en las próximas elecciones municipales en Barcelona, que se disputarán en mayo de 2023.
El sondeo -basado en 1.000 entrevistas efectuadas en la última semana de septiembre- augura una contienda electoral reñida, en la que los socialistas, ERC y Barcelona en Comú se disputarían las tres primeras plazas con un escaso margen de diferencia, con Junts siguiéndolos a no gran distancia. Aparte, el estudio elaborado por el Instituto Opinòmetre concede un suspenso a la gestión del gobierno de la alcaldesa Ada Colau. El bipartito de 'comunes' y socialistas merece una nota media de 3,75 puntos por parte de los encuestados.
La encuesta asigna un 10,8% de intención de voto al PSC, acechado por ERC, que recaudaría el 10,1% de los sufragios. Barcelona en Comú caería a la tercera plaza, con una estimación del 9,5%.
Por detrás de los tres partidos con más opciones de triunfo, Junts obtendría el 8,1% de los apoyos. En el furgón de cola, figuran el PP con el apoyo del 4,4% de los votantes; Cs, con el 2,7%; la CUP, con el 2,1%, y Vox, con el 1,2%, mientras que otras fuerzas cosecharían el 2,5% de los sufragios. Los indecisos son mayoría y engloban al 35,8% de los consultados.
La traslación de los porcentajes a regidores corrobora que la división perduraría en el pleno municipal, sin que ninguna formación se destaque al frente del consistorio. El PSC subiría de los ocho regidores que cuenta ahora a 11 y 12. ERC mantendría los 10 representantes o podría ganar uno más, mientras que los 'comunes' estarían en condiciones de igualar los 10 ediles que suman ahora, con el riesgo de perder uno. Junts crecería de cinco a ocho o nueve ediles y el PP conservaría dos actas o, en el mejor de los casos, cobraría una más. El resto de fuerzas no ingresarían en el consistorio, de acuerdo con la misma proyección.