El estudio ha sido elaborado por la investigadora del Departamento de Ciencias Biomédicas de UIC Barcelona en colaboración con el grupo chino de la Dra. Huichang Bi, de la Southern Medical University, y los resultados demuestran que el fenofibrato, un medicamento prescrito para regular el colesterol alto, mejora las habilidades cognitivas como el aprendizaje y la memoria y también que tiene efectos positivos sobre la función cardíaca.
El artículo se ha publicado en la revista Pharmacological Research y “podría significar que este compuesto reduce visiblemente el envejecimiento de los tejidos, ya que a escala molecular hemos observado una disminución pronunciada de la senescencia de las células. Además, hay otros autores que le han atribuido efectos beneficiosos sobre la osteoartritis”, explica la investigadora.
Los resultados de este trabajo muestran que el fenofibrato, un fármaco ampliamente utilizado para tratar el colesterol alto, es capaz de retrasar el envejecimiento en diferentes modelos experimentales de ratón. Los investigadores observaron que el tratamiento con fenofibrato reduce la acumulación de lípidos peroxidados asociada a la edad y mejora la función de las mitocondrias, las estructuras celulares encargadas de producir energía. Fisiológicamente, esto conduce a una mejora de la función cardíaca y de la función cognitiva cerebral.
Los autores del artículo también demuestran que estos efectos dependen de la activación de dos proteínas reguladoras del metabolismo de lípidos, la PPARα y la CPT1C. Precisamente la Dra. Casals y la Dra. Bi han investigado durante más de 10 años la proteína CPT1C y ahora acaban de demostrar el papel clave de esta proteína como mediadora para frenar el envejecimiento en ratones tratados con fenofibrato.
En conjunto, los resultados sugieren que modular el metabolismo lipídico a través de estas proteínas podría ser una estrategia eficaz para combatir algunos procesos del envejecimiento natural. Dado que el fenofibrato es un medicamento seguro y ya utilizado en humanos, los autores plantean que podría explorarse en el futuro como una posible terapia para retrasar el deterioro asociado a la edad.
Núria Casals es directora de la Escuela de Doctorado, catedrática de Farmacología, lidera el Grupo de Neurolípidos de UIC Barcelona y forma parte de diversos grupos de investigación de CIBEROBN. Próximamente, realizará una estancia en la School of Pharmaceutical Sciences de la Southern Medical University (Guangzhou, China) donde impartirá diversas clases de farmacología, concretamente sobre fármacos para tratar la diabetes e impartirá conferencias explicando la investigación que se lleva a cabo en UIC Barcelona con el objetivo de compartir conocimiento con otras universidades internacionales.