Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre en Mataró tras intervenirle más de diez kilos de marihuana y hachís que, presuntamente, iban destinados a envíos internacionales de droga, principalmente hacia Bélgica. El operativo, liderado por la Unidad de Investigación de la ABP Martorell, culminó con una entrada y registro judicial en un domicilio de la capital del Maresme. En el momento del arresto, el sospechoso llevaba encima 40.000 euros en metálico.
MASQUEFA: DONDE EMPIEZA TODO
La investigación se inició el 5 de febrero, cuando agentes de la Unidad de Investigación de Martorell detectaron un vehículo de alquiler con dos ocupantes que levantaron sospechas. El seguimiento los llevó hasta una urbanización de Masquefa (Anoia), donde los investigadores observaron cómo un segundo vehículo cargaba bolsas de plástico negro en el coche de alquiler.
Ante los indicios de una posible transacción vinculada al tráfico de drogas, los agentes mantuvieron la vigilancia y siguieron el vehículo hasta un parking privado de Mataró. Al día siguiente, pudieron situar al conductor en un apartamento de uso turístico del municipio, que se convertiría en el centro de las indagaciones.
En los días siguientes, los Mossos vieron cómo el sospechoso salía del parking con el vehículo y se dirigía a un punto de mensajería de Mataró, donde depositó una caja de grandes dimensiones con destino a Bélgica.
Al comprobar el paquete, los agentes detectaron un fuerte olor y, al abrirlo, confirmaron que contenía 4,8 kilos de marihuana. En el interior también localizaron una baliza GPS, que presuntamente se habría utilizado para controlar el recorrido de la mercancía hasta el país de destino.
La investigación continúa abierta para determinar el alcance de la red y si hay más personas implicadas en los
