La huelga indefinida del personal de tierra de Groundforce en el aeropuerto de El Prat se ha reanudado después de que las negociaciones no hayan permitido llegar a un acuerdo sobre las reivindicaciones de la plantilla. El paro, que había comenzado el 4 de agosto, se había suspendido temporalmente para facilitar el diálogo entre la empresa y los trabajadores.
La reanudación de la movilización coincide con la denuncia de la CGT por el despido de dos trabajadores que formaban parte del comité de huelga y que también ejercían como delegados de prevención de riesgos laborales en el aeropuerto.
Según el sindicato, los despidos se producen en medio del conflicto laboral y afectan a trabajadores que ejercían funciones de representación de la plantilla y de defensa de la seguridad y la salud laboral. La CGT considera que estas decisiones pueden actuar como una medida de presión durante la negociación y ha anunciado que emprenderá las acciones legales que considere oportunas.
Falta de personal y problemas de seguridad
La huelga se convocó inicialmente para denunciar lo que la CGT describe como un deterioro de las condiciones de trabajo y de la prevención de riesgos laborales. Entre las principales reclamaciones se encuentran la falta de personal, las sobrecargas de trabajo, la elevada rotación de trabajadores y las dificultades para organizar adecuadamente la prevención.
El sindicato sostiene que estos factores repercuten tanto en las condiciones de los empleados como en el funcionamiento del servicio. También reclama una plantilla suficiente y estable, una mejora de la organización del trabajo y unas condiciones laborales que garanticen la seguridad y la salud de los trabajadores.
La CGT pide a Groundforce que reanude las negociaciones y aborde las causas que han llevado a la plantilla a la movilización.
Una empresa clave en la operativa de El Prat
Groundforce presta servicios de asistencia en tierra a diversas aerolíneas que operan en las terminales 1 y 2 del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Entre sus funciones se encuentran la facturación y el embarque de pasajeros, la gestión de los equipajes y diferentes tareas de coordinación de las operaciones aeroportuarias.
La reanudación de la huelga indefinida puede afectar la operativa de las compañías que trabajan con Groundforce, con posibles retrasos u otras incidencias en los vuelos.
De momento, según la información facilitada, las negociaciones continúan sin un acuerdo que permita poner fin al conflicto. La CGT mantiene sus reivindicaciones y también ha anunciado acciones legales por los despidos de los dos representantes de los trabajadores.
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