Esta semana han comenzado los trabajos de rehabilitación de las casitas del pasaje de Pons, en el barrio de la Torrassa de L’Hospitalet de Llobregat. El proyecto, impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) con el apoyo del Ayuntamiento, tiene como objetivo convertir este conjunto histórico en cinco viviendas dotacionales, manteniendo su esencia arquitectónica.
La intervención apuesta por revalorizar las viviendas existentes sin alterar su tipología ni su volumetría, preservando también los elementos patrimoniales protegidos. En este sentido, se quiere mejorar notablemente las condiciones de habitabilidad, agrupando los pisos actuales —de dimensiones muy reducidas— para ampliar su superficie y dotarlos de los servicios necesarios.
Más espacio, mejor calidad de vida y respeto por el patrimonio
El proyecto prevé una inversión de 1,24 millones de euros y una duración aproximada de 12 meses. Una vez finalizadas las obras, las viviendas pasarán a manos del Servicio Municipal de Vivienda para destinarlos a uso social.
Las conocidas como casetas bajas del pasaje de Pons, construidas el año 1925, forman parte de un conjunto de viviendas obreras adosadas que reflejan una época marcada por la necesidad de vivienda económica. Con una estructura muy básica y carencias importantes de espacio, ventilación y luz natural, estas viviendas han llegado hasta hoy con un estado constructivo precario, a pesar de conservar elementos ornamentales de valor en las fachadas.
Este conjunto está catalogado dentro del Plan especial de protección del patrimonio arquitectónico de L’Hospitalet (PEPPA) y forma parte de la memoria histórica del barrio, vinculada a la llegada masiva de población durante la Exposición Internacional de Barcelona de 1929.
Un nuevo modelo de vivienda más sostenible y adaptado
La propuesta arquitectónica plantea transformar las viviendas en un sistema de casas con patio, con el objetivo de reducir la densidad y mejorar las condiciones ambientales en un entorno urbano denso. Así, se mantendrá la imagen tradicional de las casas de corredor, pero corrigiendo sus carencias.
La estrategia principal consiste en agrupar las viviendas para crear cinco unidades más amplias, con espacios exteriores propios que garanticen una ventilación natural adecuada y mejor soleamiento. Además, se construirá un nuevo núcleo estructural que permitirá reorganizar los espacios interiores, optimizando su distribución y adaptándolos a la normativa actual.
El proyecto también incorpora criterios de sostenibilidad, con mejoras en el aislamiento, ventilación natural y la incorporación de patios vegetados, con el objetivo de crear viviendas más eficientes, flexibles y preparadas para diferentes modelos de convivencia.