La Guardia Urbana de L’Hospitalet ha superado este mes de agosto los 500 patinetes eléctricos requisados durante el 2026. Con los cuatro vehículos retirados el pasado viernes 28 de agosto en el marco del dispositivo policial Kanpai-Bastió, desarrollado conjuntamente con los Mossos d’Esquadra, el número de vehículos de movilidad personal (VMP) requisados este año llega a los 502.
La cifra supone un aumento notable respecto del 2025. Durante todo el año pasado, la policía local requisó 340 patinetes, de manera que en solo ocho meses ya se han retirado 162 más, un incremento del 47,6% respecto del total del año anterior.
El aumento coincide con la intensificación de los controles policiales sobre los vehículos de movilidad personal en diferentes puntos de la ciudad.
Un dispositivo específico para los patinetes
Aparte de los controles que se hacen en operativos como Kanpai o Bastió, la Guardia Urbana y los Mossos mantienen activo el dispositivo Nimbus, específico para controlar los patinetes eléctricos.
Las actuaciones permiten detectar vehículos manipulados, VMP que no cumplen las condiciones legales de circulación y otras conductas que pueden suponer un riesgo para la seguridad vial.
Los vehículos intervenidos son trasladados al depósito municipal, donde pueden permanecer hasta que sus propietarios regularicen la situación de acuerdo con la normativa. En caso de que esta regularización no se produzca, pueden acabar siendo destruidos.
Controles para prevenir robos y accidentes
La vigilancia de los patinetes tiene también una dimensión de seguridad ciudadana, ya que estos vehículos pueden ser utilizados para facilitar determinados delitos contra el patrimonio, como tirones y robos, así como para huir rápidamente después de cometerlos.
Paralelamente, los agentes controlan infracciones relacionadas con la seguridad vial, como la manipulación de los vehículos para aumentar sus prestaciones u otros incumplimientos graves de la normativa.
Cambios importantes a partir del 1 de octubre
Los controles tomarán una nueva dimensión a partir del 1 de octubre de 2026, cuando está previsto que entre en vigor la reforma del Reglamento general de circulación que establece nuevas obligaciones para los usuarios de los VMP.
Entre las novedades se encuentra el establecimiento de una edad mínima de 15 años para conducir un patinete, el uso obligatorio de casco homologado o certificado y la obligación de señalizar las maniobras con el brazo.
También se refuerza la prohibición de circular por las aceras y se mantienen las restricciones en autopistas, autovías, travesías y determinadas vías interurbanas.
Los usuarios que circulen de noche o en condiciones de visibilidad reducida deberán llevar, además, algún elemento luminoso o reflectante visible a una distancia mínima de 150 metros.
La velocidad máxima de los VMP continuará siendo de 25 km/h y se mantendrá prohibido manipular los vehículos para incrementar sus prestaciones. Tampoco se podrá utilizar el teléfono móvil o auriculares durante la conducción ni circular bajo los efectos del alcohol o las drogas.
La Guardia Urbana prevé mantener los controles durante los próximos meses mediante los dispositivos generales de seguridad y el Nimbus, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y prevenir conductas delictivas vinculadas al uso de los patinetes.
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