La Guardia Urbana de L’Hospitalet ha requisado 373 patinetes eléctricos entre el 1 de enero y el 26 de mayo de 2026, una cifra que ya supera todos los vehículos retirados durante el año pasado, cuando se intervinieron 340.
El incremento responde a la intensificación de los controles policiales en toda la ciudad, que se llevan a cabo conjuntamente con los Mossos d’Esquadra, y también a la incorporación de un cinemómetro homologado específico para medir la velocidad de los vehículos de movilidad personal.
Esta herramienta, en funcionamiento desde finales de enero, permite comprobar con precisión si un patinete ha sido manipulado para superar la velocidad máxima permitida de 25 km/h. Los agentes han detectado casos especialmente graves, con vehículos que alcanzaban los 114 km/h e incluso los 133,5 km/h.
Sanciones de 500 euros y vehículos al depósito
La Guardia Urbana recuerda que los patinetes manipulados que superan los 25 km/h son requisados y trasladados al depósito municipal. Los conductores también se enfrentan a una sanción administrativa de 500 euros.
Los agentes también retiran de la circulación aquellos vehículos que no disponen del seguro de responsabilidad civil obligatorio o que incumplen otros puntos de la normativa vigente.
Controles para mejorar la seguridad y prevenir delitos
Los dispositivos sobre los vehículos de movilidad personal tienen un doble objetivo: reforzar la seguridad vial y prevenir conductas delictivas vinculadas al uso de estos vehículos.
Según los datos policiales, actualmente más de la mitad de los robos con violencia que se registran en L’Hospitalet se cometen utilizando un patinete eléctrico como medio de huida. Por este motivo, los controles sobre los VMP se han convertido en una herramienta estratégica dentro de los dispositivos de seguridad ciudadana, como el plan Kanpai.
En este contexto, la Guardia Urbana y los Mossos también han incorporado inspecciones a tiendas de venta y reparación de patinetes eléctricos dentro de los dispositivos Kanpai y Nautilus. El objetivo es comprobar la procedencia de los vehículos, detectar posibles patinetes sustraídos y evitar la comercialización o manipulación ilegal de vehículos que superen los límites de velocidad.
Más presencia policial en los próximos meses
El Ayuntamiento de L’Hospitalet y la Guardia Urbana reiteran su compromiso con una movilidad segura, cívica y responsable. También insisten en que la manipulación de los sistemas de limitación de velocidad es una infracción grave que comporta la retirada inmediata del vehículo y una multa de 500 euros.
Los controles se continuarán intensificando durante los próximos meses con el objetivo de proteger a los peatones, mejorar la convivencia en el espacio público y retirar de la circulación los vehículos que representen un riesgo para la seguridad ciudadana.