Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
La Fiesta Mayor de Gràcia ya está a la vuelta de la esquina y las calles del barrio viven las últimas horas de preparativos con prisas, calor y mucho trabajo acumulado. Pocas horas antes del inicio oficial de la celebración, las comisiones ultiman los adornos que transformarán plazas y calles en escenarios llenos de creatividad.
“No podemos parar mucho porque tenemos mucho trabajo”, ha explicado a la ACN Cristina Murillo, vecina de la Travessia de Sant Antoni. Aunque este año han apostado por un decorado “más sencillo”, asegura que trabajan “a contrarreloj” después de unas semanas marcadas por temperaturas muy altas.
A pesar del esfuerzo, los vecinos coinciden en que vale la pena. “Todo sea por las fiestas y por el adorno”, resumen desde las calles, donde la fiesta vuelve a reivindicar el papel del vecindario y de un proyecto colectivo que, en muchos casos, los mantiene unidos durante todo el año.
Piratas, bomberos y fondos marinos
Los adornos de este año vuelven a presentar temáticas muy diversas. En la calle de la Perla, la comisión ha decidido convertir el espacio en una recreación del barco Perla Negra, de la película Piratas del Caribe, en un juego con el nombre de la calle.
“Es una idea que teníamos desde que empezamos hace cinco años la nueva hornada de la comisión”, ha explicado Roger Olmo, vecino de la calle. Según dice, se trata de un proyecto “muy ambicioso”, que necesita “mucho trabajo y muchas manos”.
En la calle Joan Blanques de Baix, el adorno estará dedicado a los Bomberos, con elementos como un hidroavión, un camión, cascos, hachas, llamas y megáfonos. También habrá un bosque quemado con colillas para concienciar sobre el riesgo de incendios y la importancia de no tirar residuos en el medio natural.
“Hacemos vecindario, que es lo que importa”, ha remarcado la vecina Marta Castells, que defiende el valor de una fiesta histórica y popular que, según recuerda, tiene cerca de doscientos años de tradición.
En la plaza Rovira i Trias, el decorado de este año se inspira en el álbum Batiscafo Katiuscas de Antònia Font, publicado hace veinte años. La plaza se convertirá en un fondo marino con más de 9.000 tiras colgadas del techo para simular el movimiento del agua. El vecino Roman Demchuk ha explicado que el reto de la plaza es la gran superficie que hay que cubrir. Por eso, la comisión ha buscado una fórmula que sea a la vez “fácil” y “vistosa”.
En la Travessia de Sant Antoni, el ornamento representará el jardín abandonado de una casa catalana. Murillo explica que la propuesta quiere ser una “crítica a la situación económica” y a la dificultad de mantener casas antiguas, especialmente cuando la vida laboral empuja a muchas personas hacia la gran ciudad.
Una fiesta que integra vecinos de orígenes diversos
Los preparativos también ponen de manifiesto la capacidad de la Fiesta Mayor para sumar personas diversas. Varias comisiones destacan la participación de vecinos de fuera y personas extranjeras que se han implicado en la construcción de los decorados.
Desde la calle de la Perla, Olmo recuerda que después de la pandemia nació una nueva comisión joven con la voluntad de crear su propio espacio y mantener viva una tradición muy querida en el barrio. Según explica, la comunidad recibió muy positivamente que gente joven asumiera el relevo.
Con las últimas piezas todavía por colocar y el calor complicando el trabajo, Gràcia encara la recta final antes de abrir una de las fiestas mayores más emblemáticas de Barcelona.