El Gobierno ha anunciado este martes una ampliación significativa del operativo destinado a erradicar la peste porcina africana (PPA) que afecta el área metropolitana de Barcelona. La inversión prevista es de cinco millones de euros, con el objetivo de acelerar la fase final del combate contra esta enfermedad.
Desde el Centro de Mando Avanzado situado en Torreferrussa, Santa Perpètua de Mogoda, la consejera de Interior, Núria Parlon, y el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, han detallado los componentes principales del refuerzo. El dispositivo incorporará quince nuevos agentes rurales especializados en capturas, diecisiete efectivos más para ampliar la vigilancia con drones y ciento treinta y dos miembros de ADF dedicados al apoyo en las tareas de búsqueda de cadáveres, mantenimiento de trampas y control de los cierres.
Datos del despliegue hasta ahora
Según ha explicado Parlon, el dispositivo lleva funcionando durante 113 días consecutivos y ya ha movilizado un total de quinientos cincuenta agentes rurales repartidos en varios turnos. Durante este período se han capturado mil ciento ochenta y nueve jabalíes y se han recogido casi dos mil muestras (1.986), con doscientos veintisiete resultados positivos confirmados.
Este primer tramo ha permitido contener el virus dentro de la zona afectada evitando su expansión fuera de los límites establecidos. La consejera ha subrayado que el contexto es especialmente complejo dado que abarca un área formada por diecisiete municipios densamente poblados.
Mecanismos operativos instalados
Dentro de esta área se han colocado más de doscientos elementos operativos entre barreras físicas, pasos adaptados para fauna salvaje y puentes específicos —un total de dieciséis— con la finalidad de impedir que los animales se dispersen hacia zonas no afectadas. En sus palabras: "Ahora ya tenemos la autorización para hacer esta erradicación de manera contundente".
Estrategias actuales y nuevas incorporaciones
Por otro lado, Òscar Ordeig ha destacado que se ha conseguido un “blindaje” eficaz sobre la zona cero donde está confinado el brote y que ahora se trabaja intensamente para minimizar al máximo la presencia de los jabalíes dentro de esta área de alto riesgo. Esta nueva etapa incluye capturas selectivas mediante trampas, aguardos activos con cazadores - este año se han activado cien aguardos solo este mismo martes -, tiradores especializados, perros rastreadores, vigilancia con drones y puntos fijos para desinfección.
Largo proceso sin soluciones inmediatas
No obstante, Ordeig ha advertido claramente sobre la duración estimada del proceso: "No será rápido, no hay ningún país que haya estado menos de un año en encontrar el último cadáver de PPA". Además ha hecho un llamamiento explícito a mantener "confianza, paciencia", así como "respeto por los cierres" implementados. Más adelante añadió: "No lo arreglaremos en cuatro días".
Circunstancias singulares del caso catalán
El consejero también puso énfasis en la singularidad del caso catalán por el hecho de que afecta a una zona metropolitana muy poblada; según él esto hace que no sea comparable con otras experiencias europeas previas. Además reivindicó la magnitud sin precedentes del despliegue: "Nunca había habido un despliegue de medios tan grande como este en toda la historia de la Generalitat de Cataluña por sanidad animal".
Civismo ciudadano clave para el progreso
En relación con el papel ciudadano durante todo este proceso complejo, pero imprescindible para frenar el virus, Núria Parlon ha insistido en pedir complicidad a los vecinos para que respeten escrupulosamente los cierres establecidos. Ha recordado cómo hay que llamar inmediatamente al 112 si se detecta algún jabalí muerto o enfermo, evitar alimentar a estos animales y asegurarse de que los contenedores están bien cerrados —especialmente en los núcleos urbanos o urbanizaciones—.
Parlon también alertó sobre posibles sanciones si se producen incumplimientos reiterados o actos vandálicos contra las infraestructuras destinadas a contener el virus.
Mantenimiento intensivo del control policial
Asimismo, unos 149 efectivos diarios entre Mossos d’Esquadra, policías locales y cuerpos auxiliares se ocupan regularmente de los controles en los accesos restringidos dentro de las zonas afectadas.
El Gobierno valora positivamente el comportamiento ciudadano durante el primer fin de semana con restricciones específicas en Collserola, pero recuerda que las próximas semanas serán fundamentales para comprobar si el incremento de los recursos facilita avanzar hacia la eliminación definitiva del brote.
