Fin de semana caótico en Brians 2: funcionarios heridos, pelea multitudinaria y una familiar detenida por tráfico de drogas

Los trabajadores del centro penitenciario de Sant Esteve Sesrovires han tenido que intervenir en diferentes conflictos para evitar un trágico desenlace

20 de abril de 2026 a las 12:33h

La tensión en el centro penitenciario de Brians 2 ha sido máxima este pasado fin de semana después de una nueva gran pelea que contó con internos y funcionarios implicados. Los hechos tuvieron lugar el viernes 17 de abril al mediodía, cuando en el patio del módulo 2 dos grupos de internos iniciaron una pelea con armas blancas caseras

Tal como ha informado El Caso, para detener la pelea intervinieron varios funcionarios del centro de Sant Esteve Sesrovires y algunos de ellos sufrieron heridas por parte de los internos. Afortunadamente, la pelea terminó sin consecuencias graves aunque cuatro de los implicados fueron trasladados al departamento de sancionados. Incluso, en el momento en que registraron a uno de los encarcelados este golpeó, mordió la pierna y escupió a uno de los trabajadores del centro penitenciario. 

Durante el fin de semana detuvieron a una mujer que intentaba pasar droga a un familiar

Desgraciadamente, los incidentes en la prisión barcelonesa no se detuvieron y el sábado descubrieron a una mujer que estaba intentando entregar drogas a un interno durante un turno de visitas. De esta forma, la familiar de uno de los encarcelados en el módulo 3 fue puesta a disposición de los Mossos d'Esquadra. Sin embargo, el hombre se puso muy violento por la detención y acabó agrediendo con un arma blanca a otro preso, activando el código 2 del protocolo de emergencias. 

Afortunadamente, la situación fue controlada por los funcionarios de Brians 2, quienes lograron reducir y trasladar al departamento de sancionados al interno que continuaba amenazando a los trabajadores. Sin embargo, además de que intervinieron el arma blanca casera, durante la jornada de ayer también intervinieron otra arma parecida a una espada que algunos presos intentaban ocultar en el mismo módulo, convirtiendo estos últimos días la prisión en un auténtico polvorín.