Esquerra Republicana de Catalunya ha abierto una nueva etapa en Barcelona con la elección de Ricard Farín como nuevo presidente de la federación barcelonesa. En su primer discurso en el 76º congreso regional, Farín ha asegurado que el partido se “dejará la piel” para construir una alternativa de ciudad y ha situado a Elisenda Alamany como futura alcaldesa de Barcelona.
Farín ha defendido un modelo de ciudad con la vivienda como derecho, ha cargado contra la especulación inmobiliaria y ha reivindicado una Barcelona “obrera”, con identidad propia y capital de Cataluña. También ha anunciado que trabajarán en los 73 barrios para reforzar el proyecto republicano y reconectar con la ciudadanía.
Alamany pone la alcaldía en el horizonte
En su intervención, Alamany ha pedido girar hoja de las tensiones internas y centrar el foco en Barcelona. La alcaldable republicana ha criticado los gobiernos del PSC y los Comuns, a quienes acusa de no haber resuelto problemas estructurales como el acceso a la vivienda o el equilibrio entre desarrollo y vida vecinal.
La dirigente republicana ha reivindicado recuperar una ciudad “viva” y ha rechazado una “Barcelona de postal”, en una clara declaración de intenciones de cara a las municipales.
Victoria clara de Farín
La candidatura oficialista ‘Activem Barcelona’, liderada por Farín, se impuso con el 60,1% de los votos, con 393 apoyos, frente a los 236 de la candidatura crítica encabezada por Rosa Suriñach. La participación alcanzó el 72% de la militancia.
La victoria cierra meses de convulsión interna en la federación barcelonesa después de la crisis abierta por la dimisión de nueve miembros de la ejecutiva el noviembre pasado.
Farín ha defendido abrir una nueva etapa para superar las divisiones y activar el partido de cara al reto electoral. El nuevo presidente quiere poner en marcha un plan de choque para desbloquear la federación y reforzar la estructura política en Barcelona.
Con este movimiento, ERC busca relanzar su proyecto en la capital y convertir a Elisenda Alamany en la gran apuesta para disputar la alcaldía en el próximo ciclo electoral.