La familia de Montse Aguilar, trabajadora del servicio de limpieza que falleció el pasado 28 de junio coincidiendo con una intensa ola de calor, ha presentado una demanda contra el Ayuntamiento de Barcelona y Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), empresa subcontratada responsable del servicio. Este martes se ha celebrado una sesión de mediación en los Servicios Territoriales de Trabajo, un trámite imprescindible antes de ir a juicio, según ha explicado Mireia Bazara, abogada que representa a la familia.
La familia denuncia una clara “falta de medidas de seguridad” por parte de FCC
La abogada ha justificado la querella denunciando una clara “falta de medidas de seguridad” por parte de FCC. Por su parte, Clara Aguilar, hermana de Montse, ha manifestado que todavía están pendientes de los resultados definitivos de la autopsia que determinará si la causa del deceso fue un golpe de calor tal como sospechan. En declaraciones contundentes, Clara ha afirmado: “no nos detendremos” y reclama firmemente “justicia”.
Mientras se desarrollaba esta mediación, una cincuentena de individuos —entre familiares, amigos y miembros del sindicato CGT, que asesora a la familia— se concentraron delante de los Servicios Territoriales. Según Bazara, se han iniciado dos procesos judiciales paralelos: uno penal y otro social. No obstante, para avanzar en el ámbito penal necesitan contar con “el informe final de autopsia”, que marcará “los pasos siguientes” a seguir.
La hermana de la víctima denuncia que ni el Ayuntamiento ni FCC les han ofrecido ningún pésame oficial
Clara Aguilar también ha denunciado que ni el Ayuntamiento ni FCC les han ofrecido ningún pésame oficial tras el trance vivido. “Es como si no hubiera pasado nada. Como si solo fuera un número más”, ha lamentado. Ha subrayado el cansancio acumulado, pero ha reafirmado que perseverarán en este proceso para que se cumplan los protocolos: “No queremos ninguna muerte más”.
Por otro lado, Manuel Ceacero, cuñado de Montse Aguilar, ha expresado que ni las administraciones municipales ni FCC han respetado la normativa aprobada en febrero —meses después del suceso— que obliga a trabajar en pareja con pulseras térmicamente controladas y vestuarios nuevos para los empleados. “Cuando los trabajadores tienen un golpe de calor, les dan una Coca-Cola y los ponen con el aire acondicionado para que se recuperen y continúen con el trabajo”, describe Ceacero.
El familiar también ha expresado su malestar con el sindicato UGT, al cual estaba afiliada Montse, acusándolos de no haber ofrecido ningún tipo de apoyo durante todo este proceso por "miedo a perder la silla" ante el gobierno municipal. En contraposición, ha agradecido el apoyo constante del sindicato CGT y de los vecinos del barrio Gótico de Barcelona, donde trabajaba Montse y donde se instaló una placa de homenaje en su recuerdo.
Tres golpes de calor
La hermana ha precisado que este verano ha tenido constancia de tres casos de golpes de calor entre la plantilla, de los cuales dos no funcionó la pulsera que llevan para advertir de la subida de la temperatura corporal. Una situación que, fuentes municipales, “no consta que la causa de malestares hayan sido por un golpe de calor”. Sea como sea, han subrayado que “se activaron todos los protocolos de seguridad y prevención pertinentes”.
Asimismo, han recordado que el personal de Parques y Jardines aplica, desde el 1 de junio, una jornada intensiva de mañana, acabando a las 13:15 horas, “para concentrar los trabajos en las horas menos calurosas”. Además, según los niveles de calor intenso, se toman “medidas preventivas organizativas”.
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