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La entidad titular de la escuela Pare Manyanet de Sant Andreu, en Barcelona, ha presentado una demanda contra los padres de Kira López y Òscar, dos jóvenes que murieron por suicidio los años 2021 y 2019, respectivamente. El centro les reclama 70.000 euros por considerar que diversas declaraciones públicas han vulnerado su derecho al honor y a la propia imagen.
Las dos familias han cuestionado públicamente durante los últimos años la actuación de los centros Pare Manyanet en relación con sus hijos. En el caso de Kira, que tenía 15 años cuando murió, los padres sostienen que el centro de Sant Andreu no la protegió adecuadamente ante el acoso escolar que, según denuncian, sufría.
La familia de Òscar, que murió a los 21 años cuando ya no estudiaba en el centro de Les Corts, ha expresado sospechas de que el joven podría haber sufrido abusos sexuales durante su etapa escolar. Este extremo, sin embargo, no ha sido acreditado judicialmente.
El caso del sacerdote Joaquim Calvet
Las sospechas de la familia de Òscar han sido vinculadas públicamente a Joaquim Calvet, sacerdote que había trabajado en el centro y que posteriormente fue condenado después de que se le encontraran más de 35.000 archivos de material de explotación sexual infantil en un ordenador. Calvet también fue juzgado por un presunto caso de abusos sexuales contra un alumno de ocho años con discapacidad.
Los padres de Òscar y Kira han expuesto sus denuncias y sospechas en entrevistas, vídeos e intervenciones en los medios de comunicación. Precisamente algunas de estas manifestaciones son las que la institución educativa considera que han traspasado los límites de la crítica legítima.
La escuela dice que quiere defenderse de “acusaciones graves”
Fuentes de Pare Manyanet sostienen que la acción judicial busca “protegerse de acusaciones graves sin ninguna prueba ni fundamento”. Según la institución, la demanda llega después de la difusión reiterada de mensajes a través de medios digitales que, a su parecer, podrían vulnerar el derecho al honor y a la propia imagen.
Entre los contenidos citados hay un vídeo publicado por el padre de Òscar en el que hacía referencia a la proximidad entre la residencia donde vive Calvet y el centro escolar.
La abogada Noelia Rebón, especialista en protección de la infancia y representante de las familias, defiende que la reclamación no tiene fundamento y considera que las manifestaciones de los padres se enmarcan en la denuncia pública de los hechos que quieren que se aclaren.
“La congregación debería preocuparse de vigilar porque las personas que trabajan allí y tienen contacto con niños no tengan según qué conductas que pueden ser delictivas”, ha afirmado la letrada.
No es el primer procedimiento judicial entre Pare Manyanet y la familia de Kira. Hace dos años, el centro de Sant Andreu ya presentó una querella contra sus padres por presuntas injurias y calumnias. Aquella causa acabó archivada en abril de 2026.