La Escocesa encara la recta final de su transformación con una inversión de 51,8 millones

El Ayuntamiento de Barcelona prevé completar en 2029 la rehabilitación del antiguo recinto fabril del Poblenou, que incorporará espacios para la economía social, la vivienda asistida, el sector agroalimentario y la creación artística

25 de agosto de 2026 a las 13:21h

El antiguo recinto industrial de La Escocesa, en el Poblenou, entra en la fase definitiva de un proyecto de transformación que ha de convertir este espacio histórico en un nuevo polo de actividad económica, social y cultural de la ciudad. El Ayuntamiento de Barcelona prevé finalizar las obras en 2029, con una inversión total de 51,8 millones de euros, 27,2 de los cuales serán aportados directamente por el consistorio.

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha presentado el proyecto final, acompañado de la teniente de alcaldía de Promoción Económica y Derechos Sociales, Raquel Gil. La propuesta contempla dar nuevos usos a las siete naves que forman el recinto y recuperar un espacio industrial que durante años ha estado parcialmente en desuso.

Un proyecto con diferentes usos

La futura Escocesa combinará actividades vinculadas a la economía social, la innovación agroalimentaria y la creación artística con nuevos servicios de carácter social. Uno de los principales objetivos es que el recinto se convierta en un espacio de actividad económica y, al mismo tiempo, contribuya a generar nuevas oportunidades para los vecinos del entorno.

El proyecto prevé destinar más de 4.500 metros cuadrados a vivienda asistida. Estas viviendas estarán acompañadas de otros servicios orientados a favorecer la inclusión laboral de personas con discapacidad.

Otra de las piezas pendientes es la nave Klein, cuya titularidad se adjudicará mediante un concurso público que ya ha finalizado. El espacio está valorado en 2,5 millones de euros y la entidad que resulte adjudicataria deberá asumir su rehabilitación. La intención municipal es que la nave se convierta en un centro de referencia para la economía solidaria.

Una inversión de 51,8 millones de euros

La recuperación del conjunto de La Escocesa supone una inversión mínima de 51,8 millones de euros. De esta cantidad, 27,2 millones corresponden a aportaciones municipales, mientras que el resto procederá de otras vías de financiación vinculadas al desarrollo del proyecto.

El recinto tiene una superficie total de 11.528 metros cuadrados y su rehabilitación se plantea como una de las principales actuaciones para reforzar la actividad económica en la zona norte del 22@, un sector que aún presenta un menor nivel de desarrollo respecto a otras áreas del distrito tecnológico del Poblenou. Según las previsiones del Ayuntamiento, la actuación permitirá generar alrededor de un centenar de puestos de trabajo directos y unos 500 indirectos.

Un espacio marcado por la historia industrial

La Escocesa forma parte del pasado industrial del Poblenou, uno de los principales núcleos fabriles de Barcelona durante los siglos XVIII y XIX. La concentración de fábricas y talleres en esta zona hizo que el barrio llegara a ser conocido como el Manchester catalán.

Con el progresivo abandono de las antiguas instalaciones industriales y la transformación urbanística del Poblenou, el recinto quedó parcialmente en desuso. Durante años, algunas de las naves fueron ocupadas y el espacio quedó vinculado a diferentes conflictos derivados de su situación.

La situación cambió cuando el Ayuntamiento adquirió el 93% del recinto para garantizar su conservación y evitar que el espacio acabara destinado a una promoción privada de viviendas de lujo.

Una Barcelona para vivir y trabajar

Collboni ha defendido que la recuperación de La Escocesa forma parte de una estrategia más amplia para conseguir que el crecimiento económico de Barcelona sea compatible con el mantenimiento de la vida en los barrios. «Ya hace tiempo que el Ayuntamiento asumió esto. No es algo nuevo. Tenemos que hacer una Barcelona para vivir y para trabajar», ha señalado el alcalde durante la presentación del proyecto.

En este sentido, el consistorio considera que La Escocesa puede convertirse en un ejemplo de cómo recuperar antiguos espacios industriales para ponerlos al servicio de las nuevas necesidades de la ciudad. «Dejará de ser un espacio industrial en desuso y, en su lugar, será un punto de cohesión de la Barcelona del siglo XXI», ha afirmado Collboni.

Con el desalojo de las naves Paul y Birkhead el pasado noviembre, el Ayuntamiento asegura haber podido dar el impulso definitivo a una actuación que hacía años que estaba pendiente. El calendario municipal sitúa ahora el 2029 como el año previsto para completar las obras y poner en funcionamiento el conjunto de las instalaciones.

 

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