Escándalo en Nou Barris: 8 detenidos y locales precintados por graves irregularidades

Fraude eléctrico, drogas e insalubridad: los motivos del cierre de varios locales en Nou Barris

29 de marzo de 2026 a las 12:35h

El Ayuntamiento de Barcelona ha precintado 9 locales de pública concurrencia en los barrios de Verdum y Prosperitat, en el distrito de Nou Barris, después de una nueva operación de control que ha dejado al descubierto hasta 110 infracciones.

La actuación, que se llevó a cabo el jueves por la tarde y la noche, entre las 19.15 y las 00.30 horas, se centró en 16 establecimientos que ya acumulaban requerimientos y sospechas de irregularidades. La intervención permitió detectar situaciones graves como fraude eléctrico, problemas de salud pública, acumulación de suciedad o presencia de plagas, motivos que han comportado el cierre inmediato de diversos locales.

Un dispositivo amplio con varios cuerpos policiales

El operativo se desplegó con la participación de la Guardia Urbana, los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional, coordinados con los servicios de inspección municipales. También colaboraron organismos como la Agencia de Salud Pública, Inspección de Trabajo o la Agencia Tributaria, en el marco del Plan Endreça.

La mayor parte de las infracciones detectadas tienen que ver con actividades que no se ajustaban a la licencia concedida, así como con incumplimientos en materia sanitaria, de residuos o de normativa urbana.

Drogas, armas y detenciones

Más allá de las irregularidades administrativas, el operativo también permitió actuar en el ámbito policial. La Guardia Urbana levantó diversas denuncias por tenencia y consumo de drogas e intervino un arma blanca y un bate de béisbol.

En total, se hicieron 54 identificaciones y se procedió a la detención de 8 personas, en una actuación que evidencia la complejidad de la situación en algunos de estos establecimientos.

Garantizar la convivencia en el barrio

El concejal de Nou Barris, Xavier Marcé, ha defendido la necesidad de este tipo de intervenciones para mantener el orden y la convivencia.

Según ha explicado, se trata de actuaciones habituales que buscan “tener la ciudad ordenada y garantizar el cumplimiento de la normativa”, especialmente en locales que ya presentaban indicios de irregularidades.

El objetivo final, ha remarcado, es mejorar la calidad de vida del vecindario y asegurar que los establecimientos cumplen con las condiciones exigidas.