ERC pide a Collboni que no instale pantallas gigantes en Barcelona para evitar incidentes racistas durante el Mundial de fútbol

Los republicanos alertan del riesgo de episodios de seguridad y discriminación después de los cánticos racistas en el partido España-Egipto en Cornellà-El Prat

01 de abril de 2026 a las 16:08h

El grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha solicitado formalmente al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, que se renuncie a la instalación de pantallas gigantes en espacios públicos para seguir los partidos de la selección española durante el próximo Mundial de fútbol. Esta petición, registrada por el grupo liderado por Elisenda Alamany, se enmarca en la voluntad de evitar "problemas de seguridad o posibles incidentes racistas" que podrían "dañar" la imagen internacional de la ciudad.

Contexto de los incidentes racistas en Cornellà-El Prat

Esta demanda llega a raíz de los graves episodios registrados durante el partido amistoso entre España y Egipto, celebrado en el RCDE Stadium con una asistencia aproximada de 36.000 espectadores. A partir del minuto 20, un sector ubicado habitualmente en 'La Curva', el grupo de animación históricamente vinculado al RCDE Espanyol, entonó reiteradamente el cántico "Musulmán el que no bote".

Además, los insultos trascendieron el juego: se silbó el himno nacional egipcio y se escucharon críticas contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. A pesar de las reiteradas peticiones desde megafonía y videomarcadores por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), los cánticos racistas no cesaron inmediatamente.

Petición clara de ERC contra las pantallas gigantes en el Mundial

Este contexto ha motivado que ERC inste directamente al Ayuntamiento barcelonés para que evite habilitar zonas con pantallas masivas donde los aficionados puedan congregarse para ver los partidos del Mundial. En palabras textuales de Elisenda Alamany: "En Barcelona no podemos tener imágenes como las de ayer en Cornellà en cada partido de 'la Roja' durante el Mundial. Estos hechos no representan quiénes somos, y no podemos permitir que esta sea la imagen que Barcelona transmita al mundo".

El escrito presenta dos líneas principales: prevenir posibles conflictos relacionados con aglomeraciones alrededor de estas instalaciones e impedir escenas discriminatorias similares a los recientes incidentes vividos fuera del campo. Asimismo, defiende la necesidad urgente de una gestión responsable ante un evento deportivo global que atraerá gran número de personas.